El Wall Street Journal señala que el ochenta por ciento del presupuesto de Costa Rica se destina a salarios, pensiones, pago de deuda y educación superior.
Lo peor que le puede ocurrir a la sociedad
es insensibilizarse ante la muerte y el dolor humano; hay indicios
de que esto está sucediendo en nuestro país, una cuestión
que sí debe preocuparnos.