 |
 |
| Imputado. Guzmán en 2004 (izq) y ayer
en el juicio. |
El Diario de Hoy
internacionales@elsalvador.com
La justicia peruana comenzó ayer por la tarde la lectura de sentencia
del cabecilla del grupo Sendero Luminoso, Abimael Guzmán, en un
tribunal civil que lo juzgó por cargos de terrorismo, al tiempo
que víctimas del grupo maoísta exigían una condena
de cadena perpetua.
Guzmán, de 71 años, vestía una casaca informal negra,
camisa blanca y pantalón gris, y lucía tranquilo, a diferencia
del inicio del juicio civil en 2004, cuando gritó desafiante arengas
a favor de la guerrilla.
Sendero Luminoso, una organización maoísta que buscó
a través de una “guerra popular” tomar el poder en
Perú para instaurar un régimen comunista, fue responsable
de la muerte de 31,331 personas entre 1980 y el año 2000, de acuerdo
con cifras oficiales.
Entre los crímenes que se le imputan a Sendero Luminoso figura
el asesinato en 1983 de 69 personas, incluidos ancianos y niños,
en el poblado andino de Lucanamarca, en Ayacucho, al sureste de Lima.
Alrededor de 20 personas reclamaban en los exteriores de la base naval
al oeste de Lima, donde Guzmán está recluido desde su captura
en 1992, que el tribunal dicte una sentencia de cadena perpetua contra
el cabecilla de Sendero Luminoso, tal como lo solicitó la fiscalía
peruana.
“Yo soy sobreviviente de la masacre, estuve como alcalde (de Lucanamarca).
Gracias a Dios que me hizo resucitar estoy aquí, porque a mí
me dispararon con bala”, dijo Gualberto Tacas, de 67 años.
Guzmán fue condenado a prisión de por vida por un tribunal
militar en Perú tras su detención, pero el fallo fue anulado
hace tres años.

|