 |
| Luto. El homicidio del religioso unió
a la comunidad católica de varios municipios sonsonatecos.
Foto EDH |
Redacción El País
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Nunca ha confesado su participación en el homicidio del sacerdote
Ricardo Romero, párroco de Santa Catarina Masahuat, porque es inocente,
expresa Jorge Luis Zeledón García, de 19 años, quien
está preso por el hecho.
El clérigo fue ultimado a pedradas la madrugada del 25 de septiembre
anterior en Acajutla.
Su muerte conmocionó a millares de personas en el departamento.
El religioso era originario de Acajutla, fue párroco en Catedral
cerca de cinco años y luego lo trasladaron a Santa Catarina Masahuat.
A prisión
A Zeledón García lo detuvieron en Acajutla la noche del
uno de octubre junto a un hermano menor de edad y otro sujeto, explica
el jefe policial de Sonsonate, Sub comisionado Mauricio Amaya.
Esa noche la PNC efectuaba registros rutinarios en Acajutla y ellos se
negaron. Luego la Fiscalía giró la orden de captura por
la muerte del sacerdote. Se las leyeron en las bartolinas. “Lo que
pasa es que el caso lo manejó la División de Investigación
Criminal y querían discreción”, detalla el jefe policial.
Un juez ordenó detención provisional de Zeledón.
Permanecerá recluido en el penal de Apanteos, mientras el proceso
en su contra continúa en el Juzgado de Primera Instancia de Acajutla.
El acusado alega inocencia, aunque admite que desde hace unos tres meses
se hizo amigo del religioso, luego que un amigo común los presentara.
“Salimos a tomar varias veces”, asegura.
Según él, la noche previa al homicidio de Ricardo Romero,
salió con él. También les acompañaban su hermano
menor y otros dos individuos.
Asegura que el clérigo le fue a dejar a su casa a la medianoche
y hasta el día siguiente supo de su muerte, asegura.
“Si el Padre nos invitaba, cómo le íbamos a hacer
algo”, dice, al considerar que tampoco los amigos que les acompañaban
podrían ser responsables del crimen. “Son bichos bien tranquilos”,
expresó.
Jorge Luis Zeledón acepta que lo envíen a prisión
ya que está seguro de que la situación se aclarará
y lo dejarán libre.
“Me considero inocente. Andan diciendo que hasta en moteles anduve
con él (el sacerdote), y eso no es cierto”, indica disgustado.

|