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Los homicidios en la Perla ya suman 189

San Miguel. Las víctimas más recientes fueron atacadas a tiros. La policía no tiene indicios que permitan detener a los culpables

Publicada 13 de octubre de 2006, El Diario de Hoy

Agresiones. Sector de la colonia Las Águilas donde se perpetró el doble asesinato. Foto: EDH

F. Torres/S. Bernal
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com

Las muertes violentas este año se incrementaron a 189 en San Miguel, con los tres homicidios registrados entre el miércoles y ayer.
Dos se produjeron en el pasaje H de la colonia Las Águilas, al oriente de la ciudad de San Miguel.

En este sitio, Ricardo Antonio Leiva Sánchez, de 19 años, y José Noel Vásquez Sánchez, de unos 20 años, fueron asesinados a tiros.

Según las evidencias recabadas, fueron atacados con pistolas calibre 9 milímetros y un fusil AK-47 mientras cenaban, el miércoles a eso de las ocho de la noche.

Además, hay indicios de que el crimen fue planificado, aseguró el subinspector Luis Marín, jefe de la Unidad de Investigaciones de la Policía Nacional Civil (PNC).

“Es muy problable que ellos (las víctimas) les abrieran las puertas (a los atacantes)”, dijo el oficial, pues no había señales de violencia en las puertas.

“No sabemos nada, cuando todo pasó estaba lloviendo muy fuerte y nadie escuchó nada”, dijo una mujer que apresuraba el paso en el sector del homicidio.

Acribillado

En otro hecho de sangre, Rudi Rubén Hernández Ramírez, de 18 años, fue acribillado a balazos en las inmediaciones de la Avenida Río Grande y la calle La Presita, en la colonia del mismo nombre.

Agentes policiales detallaron que Hernández Ramírez recibió 26 disparos y que fue atacado por sujetos que portaban armas largas.

La madre de la víctima, María Ramírez, dijo que su hijo salió de su casa, a las 7:00 a.m. a realizar unas diligencias y que “a los 10 minutos se escuchó una balacera”. Cuando salió a la calle a ver que ere lo que ocurría, lo halló muerto.

Vecinos del sector afirmaron que Ramírez permanecía ebrio y que era adicto a las drogas. La madre sólo aceptó que ingería bebidas alcohólicas.

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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