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| Tensión. Policías nipones custodian
un trailer que contiene misiles Patriot. Foto
EDH |
El Diario de Hoy
internacionales@elsalvador.com
Japón impondrá sanciones adicionales a Corea del Norte,
que incluyen la prohibición de que barcos norcoreanos entren en
puertos nipones, en represalia por la realización, el pasado lunes,
de una prueba nuclear por el régimen comunista de Pyongyang, informó
ayer la agencia de noticias Kyodo.
Las nuevas sanciones también restringen las importaciones de productos
norcoreanos en Japón, indicó Kyodo al término de
una reunión del gabinete del primer ministro Shinzo Abe.
En julio, después de que Corea del Norte realizara pruebas de siete
misiles balísticos, que cayeron en el Mar de Japón, el gobierno
de Tokio ya había impuesto sanciones financieras a Pyongyang, además
de prohibir la entrada del único transbordador que cubría
la ruta entre los dos países.
Mientras tanto, Estados Unidos anunció ayer que hoy presentará
formalmente un nuevo borrador de resolución sobre Corea del Norte
ante el Consejo de Seguridad de la ONU, con la esperanza de que sea adoptado
en las siguientes 24 horas, dijo el embajador estadounidense John Bolton.
La medida forma parte de los esfuerzos de Estados Unidos y Japón
para que el Consejo apruebe una resolución antes de que concluya
la semana, en la cual se impongan sanciones a Corea del Norte por la detonación
nuclear subterránea.
Ambos países buscan superar la renuencia del gobierno de China
a castigar muy fuerte a su aliado.
El Capítulo 7 de la carta de la ONU incluye una serie de medidas
para lidiar con amenazas a la paz internacional. Eso incluye desde la
ruptura de relaciones diplomáticas y la imposición de un
bloqueo naval hasta una acción militar.
“Hay todavía muchos comentarios que se han hecho, y hay áreas
de desacuerdo, pero hemos dicho en repetidas ocasiones que esto requiere
una respuesta rápida y fuerte’’, dijo Bolton.
Un poco más temprano, el saliente secretario general de la ONU
Kofi Annan exhortó a Corea del Norte a abstenerse de agravar una
situación “sumamente difícil” y llamó
a EE.UU. a entablar negociaciones.
EE.UU. no tiene conversaciones directas con Norcorea, excepto en recesos
en negociaciones entre seis países destinadas a convencer a Pyongyang
que abandone su programa nuclear.
Carmen
Molina Tamacas
Amanecer nuclear |
Tokio. Extrañamente, el
martes no encontré el periódico bajo la puerta de mi
habitación, como todos los días.
Creí que había sido un error, pero resulta que un día
antes se había realizado una fiesta nacional relacionada con
el deporte y por ello no circularon los periódicos.
Estaba en la ciudad de Kobe y Japón, asi como Asia entera,
había amanecido envueltos en una crisis diplomática
y política por el anuncio de una prueba nuclear realizada por
Corea del Norte.
Este es uno de tantos mundos paralelos que permite un país
como éste: mientras Corea del Norte ha movido un agresivo alfil
en el tablero mundial, un paso más para hacer realidad su capricho
nuclear, allá afuera las calles siguen tan transitadas como
siempre, las autopistas colapsan a las horas de mayor desplazamiento
y de los centros comerciales salen y entran chicas cargadas con bolsas
y más bolsas.
Al llegar a Tokio, la estación central del tren parecía
tener ríos de ejecutivos vestidos de negro impecable, todos
buscando la salida para llegar a casa, como todos los días.
Da la impresión que para muchos, la sombra amenazante de una
guerra nuclear es problema del gobierno. No de ellos.
Con todo, la crisis diplomática es el tema más destacado
en las noticias que proveen las cadenas internacionales. Japón
se ha exasperado por el experimento de Corea del Norte.
El primer ministro Shinzo Abe, en plena luna de miel política
y a pocas horas de haber formalizado un acercamiento con China, ha
dicho que si la prueba se realizó en verdad, Norcorea deberá
enfrentar las consecuencias.
Éstas, dependiendo de lo que determine el Consejo de Seguridad
de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), puede incluir
desde permitir obligadamente la inspección de expertos como
embargos comerciales.
Si bien la secretaria de Estado de los Estados Unidos Condolezza Rice
ha descartado la intervención militar y directa de su país,
la tensión va en aumento. EE.UU. pide que la ONU imponga sanciones.
Un análisis publicado hoy (jueves) en el Herald Tribune, da
cuenta como Abe, con apenas tres semanas en el poder -para lo cual
le valió una postura dura contra Corea del Norte- ha usado
la crisis con Norcorea para mostrar que tan asertiva y efectiva puede
ser su política internacional.
Él y otros conservadores han usado la estrategia de Corea del
Norte para conseguir la aceptación del rearme y darle a Japón
una voz cantante en los asuntos políticos y económicos
de relevancia internacional, dice el analista Martin Fackler.
El “Breaking news” de hoy anuncia que la ONU ha solicitado
un dialogo directo entre el gobierno de Estados Unidos y Norcorea.
No obstante, si vienen las sanciones del Consejo de Seguridad de la
ONU, Corea del Norte no resentirá la caída del comercio
con Japón, porque ya viene en declive desde hace años.
“La mejor diplomacia son los negocios”, me dijo Donar
Tejada, un salvadoreño que tiene un año y medio de estudiar
en la Universidad de Kobe. Por esa razón, explica, es poco
probable que aquí y ahora se desencadene lo que nadie quiere:
intercambio de misiles y activación de armas de destrucción
masiva. El caos asiático pondría de cabeza al planeta
entero. |

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