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| Ángeles. Pequeños que sobreviven
a la miseria del lugar. Foto EDH |
Rosemarié Mixco
El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com
Llámense recuerdos, añoranzas o nostalgia, son lo mismo:
15 imágenes que hablan de mil historias que entretejen el mundo
a orillas del lago de Ilopango.
Esa miseria y desilusión que alimentan las vidas de decenas de
salvadoreños calaron hondo en las sensibilidades del fotoperiodista
Ludwing Rosales, quién dejó su ombligo en esos límites
de San Salvador hace ya tres décadas.
Decidido a registrar las bellezas que aún guarda el espejo capitalino,
el artista dedicó 365 días de su vida a buscar los rostros
más expresivos de éste. Hoy y mañana, el rincón
cultural del Hotel Radisson exhibirá una pequeña pero significativa
muestra de esa labor que busca ir más allá de la contemplación.
Rosales anhela conquistar las emociones ajenas y motivar a los amantes
del arte a obtener una de las fotografías, de las cuales ofrecerá
series.
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| Inocencia. Los pequeños, como siempre,
hablan sin hablar. Foto EDH |
De lograrlo, el dinero recolectado servirá para desarrollar un
plan piloto en la orilla sur de Ilopango conocida como La Peña
del Eco.
Su propósito es que las familias en ese lugar, con las que se llegó
a relacionar muy bien, cultiven mojarras y peces exóticos para
comercializarlos. “La idea es generar empleo, para que los niños
puedan ir a la escuela”, detalló el artista.
El eco en ese sitio resonó tanto en él que decidió
bautizar la exhibición así: La Peña del Eco.

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