 |
| Luto. Los tres cadáveres fueron velados
en una casa del barrio La Asunción, en Nahuizalco. Foto
EDH |
Redacción El País
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
“A quién beneficia desprestigiar a la policía? Al
pandillero”, expresa el jefe de la Policía Nacional Civil
(PNC) de Sonsonate, Subcomisionado Mauricio Amaya.
Así responde al considerar que las acusaciones de parientes de
los tres degollados el martes en Nahuizalco, no tienen fundamento.
La madrugada de ese día, tres desconocidos que cubrían sus
rostros con pasamontañas y vestían de negro, llegaron a
la calle Texical, cantón Guacamaya.
Sacaron de sus casas a Luis Alonso Pérez, de 20 años;Carlos
Armando Sánchez Hernández, de 32, y Wilfredo Graciano Sánchez,
de 36, todos de la Mara Salvatrucha. Los llevaron a una calle cercana
a sus casas, donde los degollaron.
Sin denuncia
Ayer fueron velados los restos de los tres asesinados. Lo hicieron en
una casa que se encuentra en el barrio la Asunción, a pocos metros
de la subdelegación policial de Nahuizalco.
 |
| Sitio. Calle en la que mataron a los tres miembros
de la MS. Foto EDH |
Los comentarios de los dolientes eran casi todos para describir a los
homicidas. “Eran hombres vestidos de policías, con gorros
negros y armas cortas”, expresó Emma Aguilar, viuda de Carlos
Sánchez. Ella afirma que su compañero de vida fue esposado
antes de sacarlo de la casa.
Otros parientes expresan que los homicidas les dijeron que los iban a
llevar para investigar y que llegaran a las bartolinas de Acajutla.
Pero ninguno de los dolientes quiere denunciar formalmente en la Fiscalía,
según ellos por no contar con nada para identificar a los criminales.
Los parientes de los asesinados admitieron que estos eran de la Mara Salvatrucha,
pero aseguraban que ayudaban en carpinterías para ganar unos centavos.
“Por bolos y pleitistos ya los habían venido a traer antes”,
dijo uno.
En el cementerio de la ciudad, algunos integrantes de la MS ayudaban a
cavar una gran fosa en la que serían sepultaron los tres cadáveres
a las 2:30 de la tarde. Sacaban la tierra mientras se quejaban por lo
ocurrido y proferían amenazas.
En la ciudad, pocos opinaban sobre lo ocurrido.
“Nos da miedo lo que ha pasado”, indicó un comerciante
al recordar que este municipio es muy violento.
Hay razones para pensar así. La PNC cuenta 31 muertes violentas
en Nahuizalco durante 2006.
En el nororiente de este municipio opera la Mara 18 y en el sector surponiente
la Salvatrucha. La PNC mantiene acciones para reducir la delincuencia.
La PNC pide a los testigos presentar denuncia formal
 |
| Escena. Los mareros vivían en el cantón
Guacamaya. Foto EDH |
El subdirector de la PNC José Luis Tobar Prieto dará instrucciones
al personal de asuntos internos de la corporación, para que se
investigue lo ocurrido.
Pero indica que testigos y ofendidos deben presentar denuncia formal en
la Fiscalía.
Coincide con el jefe policial sonsonateco en que las versiones de los
testigos son distintas y que al momento de la inspección no se
hallaron huellas de botas, sino de zapatos deportivos.
El Sub comisionado Mauricio Amaya indica que los parientes de los asesinados
no mencionan que Wilfredo Graciano era líder de una clica local
y que los tres extorsionaban a varios comerciantes de Nahuizalco.
El no cree en los señalamientos de que los homicidas eran policías
y piensa que las maras tratan de desprestigiar al cuerpo de seguridad.
El estuvo en el reconocimiento de los cadáveres y expresa que ninguno
estaba esposado, los habían atado con cintas similares a las de
los zapatos.
“Tres pares de botas de policías tenían que dejar
al menos una huella”, considera.
Tobar Prieto insiste en que están abiertos a cualquier investigación.
Pero es indispensable que los ofendidos usen los canales legales.

|