| Carlos Balaguer
El Diario de Hoy
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El mismo que en las oscuras noches nos robó la esperanza. El mismo ladrón de la Historia... torvo. Nocturna y lunar criatura, robando las sombras de la ciudad dormida. Que es lo mismo que decir vacía, sin hombres, sin gloria, sin gritos, sin risas humanas.
Desnuda y desolada, como quedan todas las noches y todas las ciudades de esplendor. Y en medio de sus calles de asfalto y alquitrán, vagando como fiera sola, el señor de las sombras y de los rateros, robando el tiempo en las plazas cuando todos se han ido sin volver o a dormir su olvido. Silencioso y triste, este robador del tiempo y de la vida, huye furtivo y temeroso, con su pesado botín de sueños y de días perdidos.
Pasa en su biciclo y se va... Se roba la soledad y el ladrar de los nocturnos perros callejeros.
Pero antes de pasar, se detiene y se recrea un instante delante del monumento de oro de la Santa Patrona de las prostitutas, que yace inmóvil sobre su pedestal, viendo al cielo sus ojos, como si buscara la luz de una estrella.
El ladrón sonríe. Será su próximo botín. Pero no sabe si robar primero el oro o si robar primero la estrella. Reanuda su marcha silenciosa como la de las fieras que huyen.
(palabrasbalaguer@gmail.com)
Día a día
Destruyendo la confianza
En estos momentos los comunistas están en una ventajosa posición: van minando y destruyendo la confianza de la gente, pero al mismo tiempo hacen que el público crea que sucede lo que sucede porque las autoridades no tienen la capacidad para resolver la crisis.
A esto se suma que hay personas dentro del gobierno que no quieren que haya denuncia de la realidad, porque eso equivaldría a politizar el espanto que comenzamos a vivir.
Piénsese en lo que ocurrió a dos candidatos de la derecha que corrieron con la bandera de la armonía y el diálogo, vale decir la de Madre Teresa de Calcuta, para ser derrotados en elecciones de seguro triunfo.

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