 |
| Protesta. Sindicato del ISSS cerró calles y quemó llantas. Foto EDH |
Eugenia Velásquez
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Los intereses económicos de un sindicato, máxime cuando se trata de aumento salarial, tiran por la borda cualquier empatía con la patronal de la empresa.
No hace mucho, el nuevo sindicato de Trabajadores del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (STISSS), liderado por Jaime Ávalos, fue ratificado por el Ministerio de Trabajo, aboliendo a la junta directiva que por años había sido dirigida por Ricardo Monge.
Ayer, el humo de las llantas quemándose al sol y la presencia de la Unidad del Mantenimiento y el Orden (UMO) volvieron al escenario de acción.
Lo que motivó la protesta es la dilatación de las cláusulas económicas por parte de las autoridades del Seguro Social, expresó Javier Antonio Ayala, miembro de la comisión negociadora del incremento salarial del STISSS.
“Llevamos diez reuniones y hasta ahorita no tienen una propuesta para los trabajadores que resuelva la problemática económica, ya que desde 1998 los trabajadores de la salud no tienen incremento salarial”, acotó Ayala.
Según dijo, la expectativa del Sindicato es obtener un aumento de $150 por empleado. En cambio, la patronal les ha ofrecido un sistema escalonado de acuerdo al salario devengado por cada trabajador que va desde los $20 a $35.
Julio Salomón Montes, subdirector administrativo del Seguro, expresó que actualmente estudian la situación financiera de la institución para presentarla al Consejo Directivo y analizar de qué rubros se puede reducir gastos. Aún así, lo que pide el Sindicato les parece exagerado.
Ayala reiteró que se podrían reducir en áreas como propaganda, en las que el ISSS ha gastado más de “$5 millones y en concesionar los servicios de vigilancia otros $3 millones” para hacer el incremento.

|