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Nueva Acrópolis libera a tortugas

Ahuachapán. Por segundo año, la entidad cultural efectuó la actividad en playas de la Barra de Santiago para proteger la especie

Publicada 10 de octubre de 2006, El Diario de Hoy

En peligro de extinción. El programa trata de reproducir la especie golfina que desova en toda la costa salvadoreña..Foto EDH
Marlon Beltrán
elpais@elsalvador.com

Cerca de 250 tortugas recién nacidas de la especie golfina fueron liberadas mar adentro por la Asociación Cultural Nueva Acrópolis, como parte de un programa de rescate que impulsan desde 2005 con apoyo de vecinos y colonos de la playa Barra de Santiago, en Jujutla, Ahuachapán.

Los ejemplares formaron parte del primer grupo que la entidad liberará en esta quincena pues estos siguen reproduciéndose con un día de diferencia en el pequeño hábitat del rancho de Víctor Saade, encargado del proyecto de conservación.

En total 2,096 animales serán liberados en el período del ocho al 15 de octubre de 2006 como parte del Programa Vivero “Cochamama” (dios de los mares).

“Buscamos hacer conciencia en la gente para conservar las especies en peligro como esta especie de tortuga y por esto iniciamos su reproducción”, expresó Ulises Contreras, miembro de la entidad.

Al mar
Cerca de las 4:30 p.m. del sábado, varios hijos de los miembros de la asociación, junto a vecinos se reunieron para ejecutar la primera fase de la liberación de tortugas.

La fase consiste en dejar que los quelonios corran rumbo hacia la orilla del mar y luego de tocar la primera ola se recogen de nuevo en un recipiente para conducirlas mar adentro y liberarlas lejos de los depredadores de la costa.

Especialistas afirman que este primer punto es esencial en la vida de los quelonios pues se sabe que ellas recuerdan la playa donde nacieron en este breve trayecto y la recordarán como su hogar para volver dentro de casi 10 años a desovar y repetirlo hasta alcanzar los cien años de vida.

A las 5:30 p.m. a bordo de una lancha pesquera artesanal o panga ocho kilómetros mar adentro todas las personas liberaron las tortugas que se alejaban apresuradamente de la costa.

“Espero poder ver que regresen algún día a desovar en esta playa”, expresó Víctor Saade.

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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