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Sepultan a dos niñas que murieron en un incendio

Usulután. La comunidad se unió para cubrir los gastos. Los padres de las menores, que estaban detenidos, fueron puestos en libertad poco antes del sepelio. La alcaldía les ofreció apoyo material

Publicada 10 de octubre de 2006, El Diario de Hoy

Solidarios. Centenares de personas acompañaron ayer a la familia doliente para llevar los ataúdes al cementerio de Alegría. .Foto EDH
Sonia bernal
elpais@elsalvador.com

Los padres de María del Tránsito, de cinco años y Flor Yamileth, de dos, llegaron a la comunidad en que viven, en el momento en que los ataúdes con los cuerpos de las pequeñas eran llevados al cementerio de Alegría.

Centenares de personas acompañaban los ataúdes. La presencia de los progenitores, quienes horas antes habían sido puestos en libertad por la PNC tras ser detenidos como presuntos responsables de la desgracia, sirvió para aumentar las escenas de consternación.
Tragedia

Las niñas murieron el domingo cuando la casa en que las habían dejado encerradas sus padres, en el caserío Los Mendoza, cantón San Juan I, se incendió.
Ellos salieron de madrugada a recoger unos jocotes que irían a vender a la cabecera departamental.

Presumen que la niña mayor encendió un candil y lo puso en algún sitio cerca de materiales inflamables.

Son una comunidad muy pobre, situada en un sitio de tan difícil acceso que ni los bomberos pudieron llegar para sofocar las llamas. Los vecinos rescataron a las pequeñas para llevarlas a pie hasta un sitio en el que pudieron abordar un vehículo para ir al hospital.
“Una de las niñas llegó con vida al hospital, pero ahí murió”, recordaba Sergio Arias, empleado de la alcaldía local.

Libres. José Bartolomé Nieto y María Cruz Mejía..Foto EDH

Bartolo Flores era abuelo de las infantes y hablaba de que esta fue “una de las peores desgracias en la familia”. pero la solidaridad de sus vecinos alivió un poco del sufrimiento.

Luis Martínez, docente de la escuela del cantón San Juan I, explicó que en todos los centros educativos de la zona se recolectó dinero para ayudar a los dolientes, Además la alcaldía contribuyó con los gastos.

Hoy esperan ayudarles e inscribirlos en un programa de reconstrucción de casas.


Los padres salieron para vender jocotes

Al dolor de perder a sus dos hijas y los pocos bienes que tenían, José Bartolomé Nieto y María Cruz Mejía, sumaban el estar presos en la PNC usulutec

Pidieron permiso para estar en el entierro de las niñas pero a las 2:00 de la tarde de ayer no les habían respondido. Fue hasta más tarde que quedaron en libertad cuando las autoridades consideraron lo ocurrido como un accidente.

Nieto narra que junto a su compañera de vida se levantó de madrugada para llevar una carga de jocotes a la cabecera departamental. Así obtenían ingresos.
El presume que la niña de seis años encendió un candil y lo dejó cerca de algún producto inflamable.

Lamenta que su hermana que vive cerca, no haya cuidado a las niñas, pero expresa que debido a que salieron muy temprano, ella aún estaba dormida.

En cuando les dieron la libertad se dirigieron a su comunidad para estar en el sepelio de las pequeñas. Llegaron justo a tiempo.


Alrededor del dolor

En la comunidad, el apoyo fue masivo aunque limitado por la pobreza

  • Incendio y auxilio
    Cerca de las 5:30 del domingo, vecinos y parientes de las niñas se percataron del fuego en la casa y lograron entrar para rescatarlas, las encontraron en una cama, inconscientes por la inhalación de humo y el calor del fuego.
  • Camino a hospital
    Apoyados por vecinos, los familiares llevaron a las niñas a pie por veredas, hasta el hospital de Santiago de María. El recorrido duró cerca de dos horas. Las niñas murieron por asfixia y quemaduras de segundo y tercer grado.
  • Padres libres
    Inicialmente las autoridades detuvieron a los padres de las pequeñas como presuntos responsables del hecho, Ayer un tribunal efectuó la audiencia inicial y los sobreseyó de forma definitiva. Muchos vecinos aplaudieron la decisión.

“Todas las escuelas de la zona nos unimos para recolectar un poco de dinero y ayudar a la familia”
Luis Martínez/Docente

“Desde que ocurrió la desgracia les hemos apoyado en lo que fue posible. Esperamos darles más ayuda”
Sergio Arias/Empleado de alcaldía

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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