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Hasta pronto

El Lic. Fabricio Altamirano destacó que la de El Diario de Hoy es “una historia de amor”, centrada en la entrega de Doña Mercedes y Don Napoleón para con ellos mismos, su familia, su empresa y su país. Los restos mortales de Doña Mercedes fueron sepultados ayer en la cripta de San José de la Montaña.


Publicada 9 de octubre de 2006 , El Diario de Hoy

Misa de Cuerpo Presente. Monseñor Fernando Sáenz Lacalle, Arzobispo de San Salvador, acompañado de otros ministros, dirige una oración en memoria de Doña Mercedes en la capilla de Montelena. Foto EDH
El Diario de Hoy
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Personas de toda condición social, desde la Presidenta de la República en funciones, Ana Vilma de Escobar, hasta la más sencilla consignataria de El Diario de Hoy, despidieron ayer a Doña Mercedes Madriz de Altamirano en la cripta de la parroquia de San José de la Montaña.

Los restos de la cofundadora de El Diario de Hoy fueron inhumados a las 4:30 de la tarde, después de una Misa de Cuerpo Presente, concelebrada por cuatro prelados, en la iglesia de Montelena.

“Con el pan y el vino, que representan el Cuerpo y la Sangre de Cristo, Su vida misma que dio en la cruz, ofrecemos aquí en el Altar a Dios los cien años de vida ejemplar de Doña Mercedes, sus virtudes y su heroísmo, al lado de su esposo (Don Napoleón Viera Altamirano)”, declaró el Arzobispo de San Salvador, monseñor Fernando Sáenz Lacalle, al presidir la Eucaristía.

“Este es el momento más sublime en la existencia de Doña Mercedes, pues goza ahora de la presencia de Dios... Ella seguramente desde el cielo sonríe de ver el afecto que le prodigan”, evocó.

Condolencias. La Presidenta en funciones, Ana Vilma de Escobar, manifiesta su pesar al ingeniero Enrique Altamirano Madriz. Solidaria. Evangelina Alvarenga, de Nueva Concepción, expresa sus condolencias al Lic. Fabricio Altamirano.
Tributo. El Agregado Cultural de la Embajada de Nicaragua, Antonio Lara, rindió un homenaje póstumo. Plegaria. Los asistentes rezan el Padrenuestro durante la misa en la capilla de Montelena.

En los actos la Familia Altamirano estuvo acompañada además por el Presidente de la Corte Suprema, Agustín García Calderón; el canciller Francisco Laínez, el Viceministro de Seguridad, Ástor Escalante; el presidente del Banco Cuscatlán, Mauricio Samayoa, entre otros funcionarios y representantes de diversos sectores, así como amigos, ejecutivos y empleados de El Diario de Hoy y el Grupo Editorial Altamirano.

  • “¿Cómo iba a dejar que Napoleón no encontrara su Diario de Hoy al volver?”
  • “Me siento orgullosa de ser como soy...”
    Mercedes de Altamirano

Los pasajes bíblicos de la misa del domingo coincidentemente se centraban en las virtudes de los justos. “Dichoso el que teme al Señor... que veas la prosperidad de Jerusalén todos los días de tu vida... que veas a los hijos de tus hijos”, recitó la concurrencia con el Salmo 127, después de escuchar el pasaje del Génesis donde Dios crea a la mujer como compañera ideal de Adán.

Precisamente al final de los oficios litúrgicos, el Lic. Fabricio Altamirano, Director Ejecutivo de El Diario de Hoy, reseñó que la de este periódico “ha sido una historia de amor”, por la entrega mutua de sus fundadores para con ellos mismos, con su familia y con su empresa.

Recordó que en cierta ocasión, su hermano Julián le preguntó a Doña Mercedes cómo había tenido tanto coraje y tenacidad para sacar adelante, sola, al periódico, pese al acoso de la dictadura martinista (1932-1944) y al exilio de Don Napoleón, a lo que ella contestó: “¿Cómo iba a permitir que Napoleón regresara y no encontrara su Diario de Hoy...?”.

Durante la inhumación, el Agregado Cultural de la Embajada de Nicaragua, Antonio Lara, le rindió un homenaje en nombre del Gobierno y pueblo de su país, del cual era originario el padre de Doña Mercedes, Don José Madriz, ex presidente de esa República y destacado centroamericanista.

“Todos morimos, pero lo que hacemos antes de morir es lo que cuenta, y de ella hay mucho que contar, con el viento en la espalda y la energía del sol al frente”, destacó.

Acompañan. Representantes de diversos sectores se reunieron en la capilla de Montelena y luego en la cripta de San José de la Montaña para despedir a Doña Mercedes. Foto EDH

Evangelina Alvarenga dijo que es consignataria de El Diario de Hoy en Nueva Concepción, Chalatenango, desde hace 30 años y no tenía palabras para expresar el pesar que sentía por la partida de Doña Mercedes.

En el lugar, y al pie de la tumba, María José Arrazattee cantó un himno en memoria de Doña Mercedes, que dice que “ni la muerte ni la vida ni el dolor pueden separarnos del amor de Dios”. “Se lo había prometido”, dijo.

Entre la tristeza y las lágrimas de los presentes se destacaba una y otra vez el temple de Doña Mercedes para enfrentar las adversidades y llevar a El Diario de Hoy al Tercer Milenio, junto a su hijo, el ingeniero Enrique Altamirano; la esposa de él, Doña Thelma, y los hijos de ambos, Fabricio, Julián y Héctor.

Don Fabricio dijo que su abuela falleció el viernes a las 6:00 de la tarde, como ella misma lo había anunciado horas antes, y recordó que en cierta ocasión le había dicho: “Me siento orgullosa de ser como soy...”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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