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| Óscar E., de 44 años, asegura que
todo es un invento de la gente. Dice que esperara a su mujer durante
el tiempo que permanezca en la cárcel de mujeres. Foto
EDH |
Óscar Iraheta
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Insólito y como en las telenovelas. Una mujer engañó
a su pareja durante nueve meses haciéndole creer que estaba embarazada.
Al llegar el tiempo de dar a luz, se robó a un recién nacido
y le hizo creer al hombre que era suyo.
El bebé de 45 días de nacido fue robado a una mujer hondureña
en Sensuntepeque,Cabañas.
La información fue constatada por la Fiscalía General de
la República (FGR) y parientes del hombre.
El hecho ocurrió en el municipio de Chiltiupán, del departamento
de La Libertad, y fue descubierto en septiembre del año pasado.
Por el robo del bebé la Fiscalía General de la República
(FGR) logró la condena, hace dos semanas, de Laura Polanco Guzmán,
de 42 años, a siete años de cárcel por el delito
de privación de libertad.
Su pareja Óscar E., de 44, quien asentó a su supuesto hijo
en la alcaldía del municipio, fue condenado a dos años de
prisión por el delito de suplantación y alteración
del estado familiar, por el tribunal de Sentencia de Santa Tecla, sin
embargo esta pena es ex carcelable.
El caso
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| Una agente toma en brazos a José Cruz
Rodríguez, de 45 días de nacido. Foto
EDH |
En el pueblo de Chiltiupán era un secreto a voces de parte de
familiares y vecinos que Laura mantenía engañado a Óscar
ya que nunca estuvo embarazada y todo fue un invento de ella.
Para Óscar todo es falso. A pesar que nunca tocó el vientre
de su pareja para sentir los movimientos de su supuesto hijo y mucho menos
acompañó a la mujer a un control médico. Aseguró
que su cónyuge si estuvo embarazada.
El hombre contó a El Diario de Hoy su historia, por la que tanto
se habla de él en el pueblo.
Después de ocho años de estar viviendo juntos y de apoyarse
en las buenas y malas, un día la mujer le comentó a su pareja
que el método de planificación que utilizaban había
fallado y que estaba embarazada.
Óscar expresó que unos días antes de darle la noticia,
Laura se lió a golpes con otra debido a un ataque de celos, pues
decía que esa mujer acabaría separándolos.
Por la agresión permaneció detenida cerca de cuatro días.
Desde ahí comenzó a insinuarle a Óscar que tenía
síntomas de embarazo.
El tiempo pasó. Su trabajo de cuidar y tener el control de los
tanques de agua del pueblo las 24 horas del día, le impedía
visitar o convivir con su mujer.
“Yo aquí duermo, me baño, como y no salgo para nada,
es por eso que casi no la vi a ella. A veces la miraba con sus batas y
el estómago grande y me llamaba que tenía sus dolores prenatales”,
expresó.
Aunque los familiares del hombre dicen que cuando él quería
tocar el estómago, Laura se lo impedía y se mostraba violenta
y enojada.
Para Óscar todo esto tiene una explicación. Él cree
que su mujer estuvo encinta y un día perdió el bebé,
por el miedo de tener problemas con él y de no ser rechazada, tuvo
que robar uno y hacerle creer que era de él.
Esperanza, una mujer que pasa de los 70 años, madre de Óscar,
dice que su hijo inscribió en el registro municipal al pequeño
hasta con su mismo nombre, le compró ropa, pañales, y paseaba
con el bebé por todas las calles del municipio, y es más,
algunos vecinos le decían que el niño se parecía
a la familia de ella.
Pero la verdad llegó la tarde del 28 de septiembre de 2005. La
denuncia de un vecino a la Policía Nacional Civil del pueblo alertó
que Laura Polanco tenía un bebé recién nacido en
su casa y les parecía extraño porque nunca la habían
visto encinta.
Captura
De inmediato los investigadores de la Policía llegaron al pueblo
y, efectivamente, la niña había sido robada por Laura Polanco
18 días antes, a una mujer que se alojaba en un motel situado en
Sensuntepeque, Cabañas.
La pareja fue juzgada por un tribunal de Paz, de Santa Tecla. En la audiencia
inicial, uno de los jueces, decidió que el proceso pasara a la
etapa de Instrucción.
Sin embargo, los dos imputados quedaron en libertad, pero con medidas
alternativas. Durante todo un año la vida siguió igual.
Los parientes de Óscar comentan que entre la pareja parecía
que nada había pasado.
Su madre dice que no hubo un solo día que Óscar la visitara,
ya que presumía que toda la familia lo iba a rechazar.
“Mi hijo se equivocó. Yo lo perdono porque no fue la culpa
de él, de lo que le pasó, fue esa mujer la que lo engañó”,
aseguró la señora.
Separados
Desde hace dos semanas, Óscar relata que su vida ha cambiado por
completo, se siente triste. Sus parientes comentan que al principio no
quería ni comer.
El hombre relató que a la mujer que lo ha cuidado durante más
de ocho años y que un día sirvió como donante de
sangre por una operación de hernia la tendrá lejos durante
siete años.
“Esa mujer ha hecho cosas por mí que ni mi madre las ha realizado.
Ella me ayudó a dejar el alcoholismo. Todo lo que la gente habla
son mentiras”, dice en acento melancólico.
El amor que Óscar le tiene a Laura es tanto que ha prometido que
esperará los siete años que pase su mujer en prisión,
es más, dice que ha puesto a un abogado para que realice una revisión
de la condena para ver si logra su libertad.
La mayoría de los parientes prefieren no hablar del problema. Sin
embargo, su madre manifestó que la mujer hizo eso por interés
económico.
“Desde que pasó el problema mi hijo se enojó conmigo
y me quitó la ayuda de 125 dólares que me daba de vez en
cuando”, apuntó la señora.
Sin embargo, Óscar niega la versión, dice que no tiene ninguna
herencia y por sus 200 dólares que recibe de pago cada mes, no
cree que su mujer lo haya engañado.
“Por cuál interés, si no tengo nada, ni dinero, tierras
y menos herencia, he sido pobre siempre.Ella no tenía ambición
conmigo. Mejor ella tiene más dinero y una casa propia”,
manifestó Óscar.
Un hijo no es de él
Óscar contó que la vida se ha ensañado contra él
con problemas similares. Dijo que su tercer hija, de 15 años, de
nombre María, no es suya, como le hizo creer su antigua compañera
de vida durante más de cinco años.
Recuerda que cuando nacieron sus dos primeros hijos, tenía problemas
de alcoholismo, y por eso nunca les ayudó económicamente.
Sin embargo, a los años que nació María y después
de separarse de su ex pareja, comenzó a pagar sus estudios y cumplir
con sus deberes de padre.
La madre de María decía a la gente del pueblo que mejor
a la niña que no era de su sangre le ayudaba, responsabilidad que
evadió con sus dos hijos mayores.
Por ese tipo de comentarios empezó a recordar como fue que la ex
compañera salió embarazada, y concluyó que ella se
vino a trabajar a San Salvador y a los meses llegó y le dijo que
estaba encinta.
“A María la quiero como mi hija, ella no tiene la culpa,
ambos sabemos que no soy su padre”, señala.
Irónicamente al separarse de su antigua cónyuge, ésta
lo denunció a la Procuraduría y le obligó a depositarle
45 dólares mensuales.
De Cabañas a Chiltiupán, el secuestro de un bebé
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| Laura Polanco Guzmán, de 42 años,
condenada a siete años de prisión. Fue recluida en la
cárcel de Mujeres en Ilopango. Foto EDH |
Para la Fiscalía, el plagio de José Cruz Rodríguez,
de 45 días de nacido, fue una operación cuidadosamente planificada
por parte de Laura Polanco.
Después de merodear durante varios días las afueras del
hospital de niños Benjamín Bloom, logró su objetivo.
ConcepciónCalderón, una mujer de unos 25 años, de
aspecto tímido, cargando a un pequeño recién nacido
que había estado internado por principios de neumonía en
el hospital, fue su víctima.
La investigación detalla que Laura se acercó tímidamente
a la mujer y le expresó su confianza y amistad.
Concepción y su bebé son originarios del municipio de La
Virtud, en Honduras.El pequeño había sido atendido en el
hospital de Chalatenango, pero debido al grave estado de salud, fue remitido
al Bloom.
Al salir del hospital, Concepción le confesó a Laura que
era muy tarde para regresar a Honduras y que se quedaría hospedada
en un hotel en Sensuntepeque, Cabañas.
De inmediato, Laura le ofreció ayuda y le dijo que no se preocupara,
que ella le iba ayudar acá en El Salvador.
Laura la acompañó esa noche hasta el hotel donde estaba
hospedada en Sensuntepeque.
La madre del bebé llamó a su suegro que se encontraba en
Honduras para que viniera por ella. Al día siguiente a primera
hora la estaba esperando a la puerta del hotel. El fiscal del caso, Luis
Guevara Funes detalló que Laura compró una gaseosa, le introdujo
una especie de droga y le dijo a la madre del bebé que la bebiera.
Debido a que la mujer amamantaba al recién nacido, le dijo que
se la iba a dar a su suegro. La bebida fue tomada por el señor
quien comenzó a padecer de molestias y desmayos.
Laura aprovechó la preocupación de Concepción y le
dijo que fueran a comprar unas pastillas a la farmacia pero que se llevara
al niño.
Al llegar a la farmacia, Laura le pidió que entrara al negocio
y que le dejara al recién nacido, que se lo cuidaría.
Concepción accedió y cuando salió de la farmacia,
su hijo y Laura habían desaparecido.
Desesperada, la mujer rompió en llanto y buscó por todas
las calles y parques a su hijo y a la mujer.
Minutos más tarde puso la denuncia en la Policía y relató
toda la historia. La noticia conmovió al pueblo de Sensuntepeque
y Laura se convirtió en la mujer más buscada. Un retrato
hablado y una llamada ayudaron a dar con su paradero.

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