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Sospechas

21 comunas pactaron con Silva. $10 millones en licitaciones. Obras deterioradas e inconclusas.


Publicada 9 de octubre de 2006 , El Diario de Hoy

Proyecto Calle que va a la comunidad Buenos Aires, en San Agustín. Esta obra fue licitada por $110,000 mil y pagada a Caminos y Edificaciones S.A. de C.V. a través de un préstamo realizado por la comuna, poniendo como aval, el 80% del Fodes. Foto EDH
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

A diez millones de dólares asciende el monto de los proyectos que 21 alcaldías adjudicaron a empresas ligadas al diputado suplente del Partido de Conciliación Nacional (PCN), Roberto Carlos Silva, acusado de lavado de dinero.

Esas municipalidades, administradas por diferentes partidos políticos, son investigadas y auditadas por la Fiscalía General de laRepública y la Corte de Cuentas por supuestas irregularidades en los procesos de licitación y adjudicación de obras comunales.

Sin embargo, la cantidad de obras no es coherente con las ganancias que pudo haber obtenido el diputado para adquirir terrenos, residencias, un rancho en la playa, automóviles de lujo, un yate, ganado y mucho dinero en cuentas bancarias, según informes del Ministerio Público y de la sección de Probidad de la Corte Suprema de Justicia.

Pese a las sospechas, la Fiscalía no investiga al diputado por narcotráfico, porque no existen, por el momento, suficientes elementos que lo incriminen.

El reo Manuel de Jesús Ayala Pozo, quien declaró que Silva intentó entregarle un kilo de cocaína, salió hace unos meses de prisión y habría violado su libertad condicional al emigrar hacia Norteamérica, según fuentes cercanas a la investigación.

Dio garantías para proyectos
Roberto Silva entregó un cheque de $9,700 al edil de Santa María, Usulután, para la construcción de un puente.
Infraestructura inconclusa
La pavimentación de la calle que da al río del pueblo estaba valorada en $114,000. La obra nunca se realizó.
Completada, pero deteriorada
En menos de tres meses, en la calle que va hacia Santa Catarina Masahuat se hundió uno de los carriles.

Inconclusas y dañadas

La empresa propiedad de Silva, Caminos y Edificaciones S.A. de C.V. (Ced), obtuvo proyectos de construcción y pavimentación de calles, remodelación de parques, mercados y canchas, y reconstrucción de puentes y gradas. Muchas de esas obras quedaron defectuosas o no se realizaron, en el peor de los casos.

Esto último ocurrió en la alcaldía de Alegría, en Usulután, en donde el ex alcalde Carlos Luna pagó $35 mil por la construcción de la cancha de fútbol en el cantón El Zapotillo, pocos días antes de entregar su cargo.

“Realizó tres desembolsos a dos empresas a nombre del diputado Carlos Silva. Los de $20 mil y $5 mil los hizo a nombre de Caminos y Edificaciones y el de $10 mil fue para T-Constructores y Supervisores”, reveló el actual alcalde en ese municipio, Wilber Moisés Funes.

Según la licitación, el plan incluía preparar el terreno, engramar, construir graderías, techarlas y cercar la cancha. Al final, sólo se realizaron los trabajos de nivelación del suelo que, por naturaleza, es inestable, según constató El Diario de Hoy.

El ex edil Luna, que aún vive en Alegría, no se encontraba en su vivienda cuando se le buscó.

Un caso similar sucedió en Jiquilisco, Usulután, con la pavimentación de un tramo de la carretera en el desvío a esa localidad. El costo del proyecto fue $347,288.93

La Corte de Cuentas indicó en un informe (que está en fase de juicio) que el trabajo es defectuoso, pues, una de las capas tiene cuatro centímetros de grosor cuando debía tener siete.

Sin embargo, el edil de Jiquilisco, David Barahona, sostuvo que Silva sólo obtuvo uno de 88 proyectos de la comuna y que lo contrataron para que recogiera los escombros del municipio, posterior a los terremotos de 2001.

Otras alcaldías con obras en mal estado son las de Bolívar y San Alejo, en La Unión; Berlín y San Agustín, en Usulután; San Jorge, en SanMiguel; Santa Ana, en el departamento del mismo nombre; y Acajutla, en Sonsonate, entre otras.

Mientras que en las comunas de Moncagua, San Miguel y en Berlín, Usulután, hay obras pagadas que no existen, de acuerdo con la investigación.

No obstante, hay algunos proyectos que aún se encuentran en buen estado. Tal es el caso de Ozatlán, en Usulután, donde se recarpeteó la calle principal del lugar, y la calle pavimentada de Santa Rita, en San JuanNonualco, en La Paz.

Sobrevalorados

Además de las irregularidades en la licitación o en la realización de los trabajos, otras obras fueron sobrevaloradas, como algunos en Moncagua, por más de $400 mil, de acuerdo a los hallazgos divulgados recientemente por la Corte de Cuentas.

En Santa María, Usulután, el alcalde Nicolás Castellón aseveró que pagaron $430 mil, mismos que la comuna había prestado a varias cajas de crédito de SanVicente y Usulután, por un puente que quedó a medio construir. La Corte ha señalado que por dicho proyecto se canceló $399 mil, registrando entonces un sobrevalor de $31 mil.

Mientras que en Santa Catarina Masahuat, en Sonsonate, la irregularidad fue más notoria. La municipalidad autorizó la construcción de una calle sin drenaje por $783,500 mil, luego que rechazara el ofrecimiento del Ministerio de Obras Públicas por $645,967.85, aduciendo tardanza en la ejecución de la obra.


Edil dispuesto a afrontar justicia

El ex alcalde de Berlín, Ramón Ernesto Palma Alfaro, admite haber recibido dinero del diputado suplente, Roberto Carlos Silva, y haber desviado fondos de tres proyectos para pagar deudas de la comuna y sueldos atrasados de los empleados.

De Silva, Palma habría recibido unos $300,000 en distintos cheques endosados a su nombre. La Fiscalía supone que recibió dos cheques, uno por $40,000 en noviembre pasado y otro por $11,000 en febrero de 2006.

El ex funcionario sostiene que parte del dinero que le dio Silva fue utilizado durante la campaña política pasada y justificó esta práctica, al indicar que el dinero era suyo.

Agregó que los proyectos como una cerca perimetral, una morgue en el cementerio de la ciudad, el empedrado de varias calles y el adoquinado de una de las entradas al poblado no se ejecutaron, aunque el dinero para realizarlas fue suministrado por una caja de crédito.

Los proyectos no realizados suman $207,974.30, los que fueron utilizados para pagar varias facturas de energía eléctrica por valor de $11,000 cada una, así como para cancelar el alquiler de camiones para el transporte de tierra y material selecto para la reparación de caminos cantonales, de acuerdo a Palma.

El dinero también fue utilizado para donar ataúdes a los más pobres y equipos para bandas de paz a centros escolares de los cantones.

Palma asegura que se vio obligado a desviar el dinero de los proyectos en junio de 2005, porque la alcaldía necesitaba dinero. Además, aceptó un préstamo para la alcaldía de Berlín por un monto de $168,000, que les sirvió para solventar otras deudas.

En Berlín, las únicas obras realizadas por la empresa de Silva son el adoquinado de 800 metros lineales de la calle que conduce a Alegría. Y la introducción del agua potable en los cantones Las Delicias, Virginia y San Isidro, que benefició unas 475 familias.

Ambas obras fueron ejecutadas en 2005 y costaron casi $2 millones, provenientes de préstamos de cajas de crédito del municipio.


Los negocios de Silva y los prestanombres

Ysai Loza Aguilar y José Antonio Marroquín González han sido identificados como dos presuntos prestanombres en las empresas de Silva, de acuerdo a las averiguaciones de Unidad Financiera de la Fiscalía General de la República.

Aguilar fungía como Administrador Propietario y Representante legal de R&N Constructores S.A. de C.V. Mientras que Marroquín como Administrador Suplente.

Ysai Loza Aguilar también figuraba como representante legal de T-Construcciones y Supervisiones.

Sin embargo, en los archivos del Centro Nacional de Registros (CNR), consta que la empresa T-Construcciones y Supervisiones no ha registrado movimientos desde su formación, pese a que dicha empresa inició operaciones desde el año 2003 para la alcaldía del municipio de San Jorge, en San Miguel, como supervisora de varios proyectos de mejoramiento de varias calles.

El Diario de Hoy ha constatado que al menos un prestanombre vive en la pobreza en Jiquilisco, en una humilde casa que contrasta con las residencias y el lujo que ostentaba Silva, “el socio”. Es más, hoy en día labora como empleado de la alcaldía de esa localidad.

Desde que la policía detuvo a la esposa y suegra de Silva y se inició el proceso de antejuicio en la Asamblea Legislativa, esas personas han desaparecido.

Hasta hace algunos días, los familiares no sabían nada de ellos y temían que fueran detenidos, debido a su involucramiento en las empresas de Silva.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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