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Casada a los tres años por 2,000 dólares

Atraso. Afganistán sigue en la Edad Media tras cinco años de la caída del régimen talibán


Publicada 8 de octubre de 2006, El Diario de Hoy

Kabul. Seharat, la pequeña afgana casada. Foto EDH / AP
Agencias
El Diario de Hoy
internacionales@elsalvador.com

Nadera, con sólo 17 años, amamanta a un niño de uno y tiene otro hijo de tres. Se casó a los 12 con un hombre de 35 que no conocía para nada y que ya tenía otra mujer. Seharat, una niña de tres años, que no levanta un metro del suelo y que juega y corretea de un lado para otro, está casada también.

El marido tiene seis años, y vivirán juntos cuando la niña se haga mujer. Su madre asegura que imploró a su esposo que no la casara. “Pero somos pobres, ¿qué íbamos a hacer?”. En Afganistán es tradición que el marido pague una dote a la familia de la niña.

En la capital, Kabul, esta costumbre a veces no se practica; en las zonas rurales la dote puede oscilar entre $1,260.35 y $7,562.10.

“Por eso las familias casan a las chicas tan pronto: para conseguir dinero”, argumenta Aysha Ghafoori, representante de Unicef, que añade que en Afganistán “una joven de 20 años ya es vieja para contraer matrimonio, y en las zonas rurales se considera normal que una niña de 11 años se case”. Según Ghafoori, estas niñas a menudo mueren cuando dan a luz porque “están en la pubertad y su cuerpo aún no está preparado para parir”.

La madre de la niña de tres años dice que la vendieron por $2,000. Y Nadera explica que por ella pagaron $6,000. Sin embargo, ella dice que no quería casarse. De hecho, eso es lo que contestan la mayoría de mujeres afganas cuando se les pregunta sobre su matrimonio.

La responsable del área de la mujer de la Comisión Independiente de Derechos Humanos, Soraya Sobhrang, afirma que, cinco años después de la caída del talibán, “el 95% de los matrimonios en el país son forzados”.

Se debe a una pura razón tradicional: en Afganistán es costumbre que el padre escoja el marido para su hija, que normalmente es un hombre que ella nunca ha visto y con el que no mantiene ningún tipo de relación hasta el día del enlace. <agencias>

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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