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| Control rutinario. Después de los 40 años, el tamizaje mamográfico se hace anualmente. Foto EDH |
Florencia Couto
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
La edad de la mujer y el riesgo de padecer de cáncer de mama es una relación compleja y el ciclo menstrual no puede olvidarse.
En el Salvador, este tipo de cáncer ocupa el segundo lugar entre las primeras 10 causas de consulta oncológica, según el Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS), quienes registraron 254 casos de cáncer de seno el año pasado y 16 mujeres que perdieron la batalla contra la enfermedad.
Lo alarmante de esto es que el 53% de esas mujeres se encuentra en el rango de los 40 a 59 años, es decir, en la etapa previa o la menopausia en sí misma.
Aunque estos números sólo reflejan el 17% de la población total salvadoreña, el Ministerio de Salud también cuenta con estadísticas de 2005. Allí se desglosa que el 76% de las pacientes atendidas en la red hospitalaria por cáncer de mama están entre los 25 a 59 años. Mientras que las mayores de 60 años representan el 23%.
Aunque no es posible cruzar estas cifras, El Salvador no está al margen de las estadísticas
mundiales.
En general hay un aumento de la incidencia a partir de los 45 años para luego estabilizarse en el periodo comprendido entre los 45 y 50 años y luego aumentar en forma sostenida. El pico máximo es a los 65 años para luego disminuir.
A parte de la edad en sí misma, que aumenta las posibilidades de desarrollar cualquier tipo de cáncer, el ciclo menstrual influye también en la predisposición.
“El riesgo de cáncer aumenta cuando la menstruación fue muy temprana (antes de los 12 años) o cuando la menopausia es tardía (después de los 55)”, confirma la Dra. Cecilia Martínez de Monroy, oncóloga de la Fundación Margarita de Magaña y el ISSS.
Salud integral
El doctor Roberto Peña Chang, ginecólogo y obstetra del Seguro, prefiere hablar de la salud femenina en su conjunto. “Toda mujer, haya o no tenido relaciones sexuales, amerita un control ginecológico desde el comienzo del ciclo menstrual hasta su muerte”, asegura.
Aquí entra la mamografía (para mayores de 35 años) y la citología, ambas anuales y que en algunos casos se puede complementar con otros estudios, como la resonancia magnética y la ultrasonografía (de útero, cérvix, ovarios y senos).
El profesional también coloca el énfasis de los controles en la post menopausia, que deben incluir siempre estudios de diabetes, tiroides, hipertensión arterial, lípidos y parte ósea.
Ya que por el momento el diagnóstico temprano es la única herramienta para evitar muertes por cáncer, Peña Chang recomienda “buscarlo en forma rutinaria anual”.
La principal razón radica en que los estudios de los senos aumentan la sobrevida de las pacientes si es detectado en una etapa temprana. “Una paciente en etapa terminal vive de uno a dos años con tratamiento”, dice la doctora de Monroy.
Esto es de suma importancia ya que se estima que aquellas mujeres que padecen esta enfermedad pierden más de 20 años potenciales de vida, debido a que el promedio de edad en que mueren por este mal es de 57 años, mientras que la esperanza de vida de una mujer sana es de 82 años.
Curiosidad
Un estudio publicado en julio en el Journal of the American Medical Association muestra estas conclusiones
Conclusión
Por sólo 2 kilos
El 15 por ciento de los casos de cáncer de mama podrían ser atribuibles a aumentos de peso de sólo cuatro libras y media o más desde los 18 años.
El exceso
Obesidad
Mujeres que aumentaron 55 libras o más tenían un riesgo 50 por ciento superior de desarrollar cáncer de mama que las que mantuvieron su peso.
Ciudado
Por encima de peso
Las que habían aumentado 22 libras desde los 18 tenían un riesgo alrededor de 20 por ciento superior de cáncer de mama.
Lo bueno
Bajar de peso
Las que perdieron 22 libras o más después de la menopausia y lo mantuvieron redujeron su riesgo de cáncer de mama en casi 60%.
Octubre es el mes que se dedica a esta causa
Octubre se considera a nivel mundial el mes del cáncer de mama, simbolizado por el color rosa, como lo muestra la foto de la torre de Tokio. En muchos países se organizan campañas con el objetivo de informar y dar asesoramiento sobre la enfermedad y su detección precoz.
En nuestro país, el Instituto Salvadoreño del Seguro Social intensificará las acciones preventivas en diferentes dependencias médicas de la institución.
Esto tiene como principal objetivo reducir de manera significativa la incidencia de este tipo de padecimiento, que desde el año 2001 se posiciona en el segundo lugar entre las diez primeras causas de consultas en el Hospital de Oncología del ISSS.
La mamografía y el examen de tacto, conocido como el auto examen que realiza la mujer en la intimidad de su hogar, son las herramientas de detección temprana.
Hacer un tamizaje mamográfico a tiempo aumenta la sobrevida de la paciente entre el 30 y 40 por ciento, según datos del Seguro.
Para las mujeres menores de 40 años, edad en que se recomienda empezar con las mamografías anuales, existe la ultrasonografía.

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