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| Discusión. Los poetas internacionales
eran adultos y los nacionales jóvenes. Foto:
EDH |
Maricris de la O
El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com
“¿Qué va a debatir un grupo de poetas con experiencia
con otro que apenas comienza?” se preguntó el escritor guatemalteco
Marco Antonio Flores antes de comenzar el Debate Generacional propuesto
por el V Festival Internacional de Poesía de El Salvador, el en
el que además participaron los jóvenes de la Casa de El
Escritor, el pasado jueves 5 de octubre en la Casa del Mirador, en los
Planes de Renderos.
Al parecer la dinámica de la discusión no estaba planteada.
Ante ello, Flores opinó que lo que se podría hacer es un
diálogo sobre la experiencia poética.
Paulina Aguilar de Hernández, Presidenta de la Fundación
de Poetas de El Salvador, dijo a Flores que no siempre los jóvenes
poetas son malos y los adultos son buenos.
El aclaró que no hablaba de calidad, sino de experiencia, y que
la misma está relacionada en cómo ellos fueron descubriendo
sus impulsos literarios.
Según el guatemalteco no existe la posibilidad de enseñarle
a nadie a escribir poesía, pues es el escritor es quien debe auto
formarse, ya que la poesía no es un oficio.
¿Talleres?
La formación de los poetas fue el tema que, al final, se terminó
discutiendo. El brasileño Floriano Martins dijo que “no se
puede confiar ciegamente en los talleres para descubrir la poesía,
porque muchas veces son estos los que están perdiendo la poesía”.
Flores, quien inició el debate, dijo a Martins que “nadie
enseña a escribir poesía” y que los talleres lo único
que hacen es despertar la capacidad crítica de los jóvenes.
Pero para Roger Guzmán, miembro de la Casa del Escritor, existen
elementos básicos para escribir con estética, sin tener
en cuenta simplemente el talento y es eso lo que puede aportar un taller.
Aunque reconoció que cada poeta piensa y se expresa a su manera.
Una vez acalorados en la discusión, el dominicano Alexis Gómez
agregó que la poesía se encontraba en todos lados y que
la misión del poeta era descubrirla y expresarla, pero en contradicción
a Flores él sí consideró que escribir versos es un
oficio que requiere dedicación, y para lograrlo se debe leer constantemente.
“Un taller aporta nombres y títulos para leer”, añadió
el poeta. El vate salvadoreño Oswaldo Martínez añadió:
“más que formar escritores formamos buenos lectores para
que generen buenas ideas”, dijo.
El nigeriano Odia Ofeimun preguntó, ante la polémica de
los talleres y la enseñanza de la poesía, a los jóvenes
poetas “¿Qué buscan en un taller?” A lo que
el joven salvadoreño Mario Zetino respondió que buscaba
formarse a través de la lectura.
Luego de más de dos horas de debate, las únicas coincidencias
fueron que no se puede enseñar a escribir poesía, la lectura
es una herramienta fundamental para escribir y sólo la experiencia
personal es la estimulación del poeta.

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