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| Kornberg. El ganador hace una práctica
en su laboratorio. |
Karina García
El
Diario de Hoy
vida@elsalvador.com
Si el ADN es el borrador de la vida, el ARN es el creador que lo preparó,
y el ganador del premio Nobel de Química Roger Kornberg descifró
cómo sucedió esto.
Kornberg confeccionó una imagen de una molécula que el ARN
utiliza para leer y transcribir el código del ADN a algo que realmente
funciona.
Le tomó cerca de 20 años encontrar un modo primero de ver
y luego de comprender la molécula, conocida como ARN polimerasa.
Kornberg utilizó un método denominado cristalografía
de rayos X para congelar los átomos y generar imágenes mientras
se movían, paso por paso.
Kornberg considera que el ADN es muy importante. “Pero por sí
misma, esta información es silenciosa”, dijo el experto,
quien agregó: “La ARN polimerasa le da la voz.”
Este proceso de copiar es llamado transcripción y requiere una
estructura física complicada que, como las máquinas en un
lugar en construcción, mueven piezas a su alrededor.
Todo esto se produce a nivel del átomo. “Esta es una máquina
con partes móviles”, dijo Kornberg en un comunicado emitido
el 2000 por la Universidad de Stanford, institución para la cual
trabaja. Su equipo empleó términos como “mandíbula”,
“abrazadera” y “embudo” para describir las piezas.
La estructura forma mandíbulas como pinzas que atrapan el ADN cerca
del gen a ser transcripto. Una abrazadera luego equilibra el ADN y lo
encierra.
“Este es uno de los procesos biológicos más importantes”,
dijo el doctor Jeremy Berg, director del Instituto Nacional de Ciencias
Médicas Generales, uno de los Institutos Nacionales de Salud de
Estados Unidos, entidad que ayudó a financiar el trabajo de Kornberg.
“La estructura en doble hélice del ADN es muy hermosa, pero
es un desafío lidiar con ella porque toda la información
está en su interior,“ añadió Berg durante una
entrevista. <efe>

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