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| Acusados. Mareros son enjuiciados por once homicidos.
Prevén que el juicio concluya hoy. Foto
EDH |
Jorge Beltrán
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
El asesinato de José Antonio Ruano, un agente de la Policía
Nacional civil (PNC), fue festejado con un banquete de pollo frito que
el grupo de la mara Salvatrucha de la colonia Montreal, de Mejicanos,
pidió a domicilio.
El homicidio se perpetró el 3 de febrero de 2005 y fue disfrazado
como un ajuste de cuentas porque el policía, quien en sus días
libres conducía un microbús de la ruta 32, no pagaba extorsiones.
Eso fue lo que se dijo horas después del crimen.
Pero la motivación fue otra, o dos, mejor dicho, según la
investigación la Fiscalía de Mejicanos.
Ruano estaba destacado en el puesto policial de la colonia Montreal, y
los pandilleros de ese sector lo habían apodado “Bigotillo”.
Ruano se hizo odiar por los mareros porque cuando estaba de servicio solía
hostigar y golpear a los mareros de la colonia.
Pero el policía habría contribuido a acelerar su muerte
cuando se enfrascó en una relación amorosa con Marisol Vásquez,
apodada La Negra, quien a la vez era amante de Bladimir González,
apodado Sailent, un marero dirigente de la Montreal.
Tiempo después, fue La Negra la que le hizo el pase de “Judas”
a su novio policía.
Para probar lealtad
Según la indagación, cuyo tendón de Aquiles es el
testimonio de un testigo protegido, la mujer fue obligada a probar su
lealtad al Sailent.
Según el relato de un pandillero que cooperó en el crimen
de Ruano, fue la mujer quien el 2 de febrero le dijo al Sailent: “Mañana
el Bigotillo va a agarrar en la tarde, el microbús amarillo”.
En un santiamén consiguieron una pistola 10 mm. y otra 45 y designaron
las funciones para el día siguiente.
La Negra se desbordó en un falso amor hacia Ruano hasta el último
momento. Durante el recorrido de la colonia Montreal al Parque Infantil
en San Salvador, la mujer venía haciendo caricias a Ruano para
distraer su atención de los dos asesinos que viajaban en el mismo
microbús.
Llegando al centro de Mejicanos, La Negra fue apartada y ambos pandilleros
descargaron sus pistolas contra el policía y motorista.
Así se quitaron dos espinas con una sola acción: eliminaron
al policía y se borró el triángulo amoroso formado
por La Negra, Ruano y el Sailent.
La celebración fue un mes después del asesinato. En esa
reunión, el autor intelectual felicitó a quienes lo ejecutaron:
“Felicito a los homeboys (miembros) porque le han quitado un gran
peso a la mara”, les espetó a guisa de condecoración.
Juicio continúa hoy
El homicidio del policía Ruano es sólo uno de los once por
los que desde ayer 23 pandilleros de la mara Salvatrucha enfrentan un
juicio penal en el Juzgado Sexto de Sentencia.
La diligencia continuará hoy, pues fue suspendida ayer por la tarde
luego que la defensa de los imputados asegurara que uno de ellos, Josué
Jonathan Ascencio, estuvo preso cuando sucedieron los hechos que se le
atribuyen.
Otra razón de la suspensión fue que la defensa alegó
que otro de los enjuiciados presentes, Fabio Natanael Hernández,
era menor de edad cuando sucedieron los hechos.
El tribunal concedió el receso a las partes para que demostraran
o desvirtuaran la reclusión a través de la Dirección
de Centros Penales y la minoría de edad con el acta de nacimiento.

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