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Scarlett Johansson curvas de oro

Con una figura que emula a las diosas de Hollywood de los años 40, talento y determinación, la voluptuosa rubia se ha convertido en un imán para el éxito


Publicada 4 de octubre de 2006, El Diario de Hoy

Rosemarié Mixco
El Diario de Hoy
vida
@elsalvador.com

La escultural rubia que conquistó a la crítica con su papel de Griet en La joven de la perla (2003), de Peter Webber, se ha convertido en una de las actrices más cotizadas del momento.

No solo obsesiona al controversial director y actor Woody Allen, con quien trabajó ya en dos ocasiones (Match Point y Scoop), también ha logrado cautivar a otros cineastas que admiran en ella su talento y esa clásica belleza que hace recordar a las divas del Hollywood de los 40.

Art Linson, uno de los productores del thriller La Dalia Negra (2006) de Brian De Palma, afirma que “Físicamente, (ella) tiene algo que te hace retroceder en el tiempo...”. No en vano ha triunfado con roles que la transportan al pasado.

En La joven de la perla, se le vio como la sirvienta que obsesionó al pintor Johannes Vermeer, en la holanda de 1665. En el film de De Palma, se transforma en una sensual joven de finales de los 40 que mantiene una gélida relación con el detective protagonista.

Y en El prestigio, la más reciente producción del realizador de Batman Begins, Christopher Nolan -a estrenarse el 27 de octubre en E.U.-, la rubia caracteriza a la bella joven en el medio de dos magos rivales, a finales del siglo XIX principios del XX.

Por si eso fuera poco, la neoyorquina de 21 años encarnará a la reina de Escocia en el filme Mary Queen of Scots, que produce su madre, Melanie Johansson, con el apoyo de la productora independiente 2929 Entertainment, según el diario Hollywood Reporter.

Esta cinta que se pretende rodar en 2007, profundizará en la dura relación que hubo entre la monarca escocesa y Elizabeth I de Inglaterra.

Desde 2003, cuando impresionó con sus actuaciones en La joven de la Perla y The Lost Translation, de Sofia Coppola, Scarlett no ha parado de trabajar. En 2004, se le vio en cinco estrenos; en 2005, en dos; y en 2006, se ha hecho presente con tres.

Además ha dado mucho de qué hablar con sus mordaces comentarios en contra de los estándares de belleza impuestos por Hollywood. Para ella, las estrellas demasiado delgadas no son sexy y vivir sanamente es más importante. En su oportunidad, declaró que ella no quiere dejarse morir de hambre y luce con orgullo su torneada figura.

Curvas que le han merecido que la revista Esquire la proclamara como la “mujer más sexy”. Por ello su imagen adornará la portada de noviembre y, además, se le podrá admirar luciendo lencería color negro en las páginas interiores.

En la entrevista que le realizaron los de Esquire, la joven afirmó que prefería ser admirada por atributos más importantes que por su atractivo físico.

Muy cotizada

Su buen gusto al vestir, también fue reconocido. En 2006, encabezó el palmarés de las estrellas mejor vestidas para el verano que convocó Yahoo!, seguida por la británica Kelly Brook y la actriz Mischa Barton.

En enero, cerró contrato con la firma de cosméticos Loreal y en febrero apareció desnuda junto a Keira Nightley y el diseñador Tom Ford, en el cover de Vanity Fair. No cabe duda que el prestigio de Scarlett sube como la espuma.

Pero para la contemporánea de Avril Lavigne, Ashlee Simpson y América Ferrera (Ugly Betty), la fama no ha sido fácil.

Se preparó para ser actriz desde pequeña. Comenzó sus estudios en el Professional’s Children School de Manhattan y los continúo en el Lee Strasberg Theatre Institute. Sus primeras apariciones fueron en anuncios publicitarios, rubro que aún sigue explotando.

A las ocho años, incursionó en el teatro desde donde logró obtener varios papeles cinematográficos de bajo perfil.

Pero fue junto al escocés Sean Connery, en el filme Causa justa de Arne Glimeher, a sus 11 años, que logró una primera actuación importante. Lamentablemente la cinta fue un fracaso.
Sin desanimarse, la pequeña persistió en su lucha y siguió ganando experiencia hasta 1998, que Rober Redford la invita a participar en la cinta The horse wisperer.

Su actuación como la adolescente inválida Grace MacLean marcó el fin de su carrera infantil y le proporcionó la seguridad suficiente para saberse capaz de interpretar papeles diversos.
Luego le seguirían varias producciones antes de que la crítica se fijara en ella, en 2003.

Una niña “caprichosa”

Las palabras en el ciberespacio se unen para sacar los trapitos al sol de la escultural neoyorquina.
Scarlett nació en 1984, en Manhattan, Nueva York.

Es hija del constructor de origen sueco Karsten Johansson y de la estadounidense de origen polaca Melanie Sloan.

Dos de sus hermanos, también se dedican a la actuación: Vanessa y Hunter, su mellizo.
Mide 1,63 centímetros, está en contra de la anorexia y es adicta al queso.

Se le ha relacionado sentimentalmente con Benicio del Toro, Jared Leto y el músico Jack Antonoff, del grupo Steel Train.
Ha participado en publicidad de Calvin Klein, Louis Vuitton y Loreal.

En la película Lost in Translation canta el tema Brass in Pocket (1980) de The Pretenders.
En el film The Island, la rubia pidió al director que le dejara mostrar sus senos en una escena erótica con Ewan McGregor. Michael Bay se negó alegando que le restaría público, ante la necesidad de incrementar el nivel de censura. La chica hizo tremendo berrinche.
Actualmente, está ligada al actor Josh Hartnett, con quien comparte créditos en La Dalia Negra.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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