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Volviò el Kaiser

Schumi ganó en China e igualó a Alonso en el liderazgo del torneo


Publicada 2 de octubre de 2006, El Diario de Hoy

Dedos arriba. Schumacher festeja su triunfo. Detrás, Alonso. Foto: EDH /AP

El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com

El alemán Michael Schumacher consumó ayer el vuelco en el Mundial de Fórmula 1 al ganar el Gran Premio de China y arrebatar el liderato de la clasificación de pilotos a falta de dos carreras para el final de la temporada al español Fernando Alonso, que se hundió víctima del naufragio estratégico de Renault en Shanghai.

Con el triunfo de Schumacher y el segundo puesto de Alonso, el Mundial está que arde. Ambos están empatados a 116 puntos, pero el alemán es líder porque suma siete victorias en la actual temporada, por seis del español, que no se sube a lo más alto del podio desde el 25 de junio en Canadá.

“Mirando hacia atrás, lo que hemos conseguido es un milagro”, sentenció radiante el alemán, que tras Montreal tenía 25 puntos de desventaja con Alonso.

El alemán puede ser campeón del mundo el próximo domingo en Japón si gana la carrera y Alonso no puntúa. “Creo que habrá que esperar a la última carrera”, aventuró sin embargo Schumacher.

Eso desea Alonso, porque el español ya sólo puede alzar el título en Brasil, el 22 de octubre, el mismo escenario donde se proclamó campeón el año pasado. Pudo ser peor: “Gracias a Dios pudimos terminar segundos”, indicó al final.

La cara del defensor del título expresaba su enorme decepción y a buen seguro que en box de Renault habrá palabras altisonantes, pero de su boca sólo salieron tras la carrera palabras de esperanza. “Aquí fuimos los más rápidos en mojado y en seco, así que estoy confiado para lo que queda. La próxima semana volveremos a salir a ganar”.

Una carrera perfecta

Schumacher y Ferrari protagonizaron una carrera perfecta con la pista mojada por la lluvia caída durante la noche pero secándose progresivamente. Partiendo desde la sexta posición en la parrilla de salida, el heptacampeón mundial adelantó en las primeras vueltas a los Honda de Rubens Barrichello y Jenson Button y aprovechó el abandono del McLaren-Mercedes de Kimi Raikkonen para situarse tercero tras los Renault antes del primer reportaje.

Contraste. El salto eufórico de Michael Schumacher y la decepción en el rostro de Alonso. Foto: EDH /AP

Y en la primera detención, el equipo francés empezó a regalarle el triunfo a Schumacher. Fisichella había frenado a los demás pilotos y Alonso repostó con más de 20 segundos de ventaja en la vuelta 23.

Pero su equipo le puso unos nuevos neumáticos intermedios que fueron su tumba y su ventaja se desvaneció.

Alonso empezó a marcar tiempos dos segundos más lento que Fisichella y Schumacher, que rodaban juntos.

“No pude hacer nada”, explicó el piloto de Renault. Y ya en la vuelta 29 lo adelantó el italiano y en la siguiente lo hizo el alemán. El vuelco en el Mundial estaba consumado.

El alemán sacó entonces la calculadora. Diez vueltas más tarde adelantó a Fisichella aprovechando un error del italiano en la salida de boxes y se marchó obviando las gotas que cayeron al final hacia uno de los triunfos más satisfactorios de su carrera.

Errores en Renault

Mientras Schumacher caminaba hacia la victoria, Alonso puso fin a su suplicio con los neumáticos en la vuelta 35, y cambió además a gomas sin dibujo, dado que la pista se estaba secando a toda velocidad. Pero todavía esperaba un nuevo error: la rueda trasera derecha no entró bien y su Renault estuvo 19 interminables segundos en los boxes.

El español se lanzó entonces a una furiosa cabalgada marcando sucesivas vueltas rápidas que le permitieron adelantar a Fisichella y demostrar que él estaba en plena forma y que no tuvo culpa alguna en el regalo del triunfo a su gran rival. Llegó a la meta a seis segundos del alemán, pese al abismo que los separaba tras su pésimo segundo repostaje.

La única buena noticia del día para Renault llegó gracias al abandono del Ferrari del brasileño Felipe Massa, que les permite adelantar por un punto al equipo italiano en el Mundial de constructores.

Por detrás la carrera se desarrolló en un baile de posiciones que llegó a su apogeo cuando a falta de cuatro vueltas para el final volvió a llover. Lo escenificó la penúltima curva, cuando cuatro pilotos llegaron juntos luchando por la cuarta plaza. Button se llevó el honor, seguido del español Pedro de la Rosa con McLaren. <DPA/EFE>

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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