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Una mirada de fe
Un testimonio de conversión al catolicismo

Quería encontrar la única verdad, Cristo no podía equivocarse, la evidencia de los textos bíblicos, “el sentido común y la historia, le señalaban a la Iglesia Católica como la iglesia de Jesucristo, la original y la única”

Publicada 30 de septiembre de 2006, El Diario de Hoy

Óscar Rodríguez Blanco s.d.b.*
El Diario de Hoy

editorial@ elsalvador.com

Hace ocho días tuve la oportunidad de escuchar en la ciudad de Panamá al doctor Fernando Casanova, dando su testimonio de conversión al catolicismo. Ya lo había escuchado hace un año en San Salvador, ahora me pareció mucho más impactante. Fernando testifica públicamente que él había sido ordenado evangelista y pastor de una importante denominación pentecostal, que había sido profesor de seminario y de líderes evangelistas, que había luchado muchas veces por demostrar que los católicos estaban equivocados y que sus cultos eran idólatras. Los pentecostales son de por sí anticatólicos y poco tolerantes.

Fernando Casanova no es un resentido ni un amargado con su antigua denominación. Está muy agradecido con ellos y les trata con respeto, porque ahí aprendió muchas cosas buenas que lo llevaron a descubrir la verdad, y, como él mismo dice, estaba en camino pero no había llegado a la meta. Ahora ya llegó y se siente feliz de estar en comunión plena con la Iglesia Católica.

Fernando Casanova nació en Puerto Rico y está casado con Lizzette Nazario. Tienen tres hijos. Doctor en Teología, escritor, fundador de la Alianza Formativa, ha sido Decano de la Facultad de Teología de los Padres Dominicos de la Universidad Central de Baya-món; profesor estable de la Facultad de Teología de la Pontificia Univer-sidad Santo Tomás de Aquino de Roma; profesor de varias universidades en Puerto Rico, conferencista internacional, etc. El gran tesoro de la verdad, que ha descubierto en la Iglesia Católica, le ha llevado a explicar en muchos lugares las razones de su cambio, exponiendo con fundamento bíblico su convencimiento personal de la fe, de la doctrina, espiritualidad y moral de esta Iglesia.

Fueron muchos los motivos que le llevaron a optar radicalmente por el catolicismo, entre ellos se encuentran: El cuestionamiento que se hizo sobre la presencia real de Jesucristo en la Eucaristía, el rol que desempeña la Virgen María en la historia de la salvación, el primado de Pedro, el papado, la veneración de los santos, el bautismo de los infantes y la confesión de los pecados a un sacerdote.

Todos estos aspectos doctrinales, y muchos otros más, los profundizó a la luz de las Sagradas Escrituras, llegando a la conclusión de que todo iba a parar a la verdad irrefutable de que la Iglesia Católica fue la única Iglesia fundada por Cristo.
Fernando es muy categórico al afirmar que buscaba todos los pretextos para no hacerse católico, pero todo fue en vano, la verdad lo arrastraba.

La educación religiosa que había recibido desde pequeño en su familia era la fe pentecostal, no había conocido otra doctrina hasta que llegó a la conclusión de que la fe que tenía no era congruente con la doctrina establecida por Cristo en el Nuevo Testa-mento. Dice textualmente: “Sus compañeros se conformaban con lo que habían aprendido, tenían miedo, les preocupaba más su propio bienestar y sus sueldos, y terminaban haciéndose cómplices de la religiosidad sensacional tipo espectáculo”.

Profundizando abundantes textos bíblicos como San Juan 16,12-15 y Romanos 8,14-17.23-27, le preocupaba saber que existiendo el Espíritu Santo para conducirnos a la verdad completa, exista tanta división, tantas iglesias, fragmentación y oposición entre los mismos cristianos. Reconoce que él mismo estaba en esa complicidad enseñando lo contrario de lo que había enseñado Cristo y que no podía seguir así. Llega a la conclusión de que la división entre los cristianos no sólo atenta contra la disposición eclesial de Jesús, sino que también es la causa principal de la incredulidad (Jn 17,21-23). Quería encontrar la única verdad, Cristo no podía equivocarse, la evidencia de los textos bíblicos, “el sentido común y la historia, le señalaban a la Iglesia Católica como la iglesia de Jesucristo, la original y la única”.

Su camino de conversión no ha estado exento de graves problemas: El rechazo de sus amigos y compañeros de iglesia, el desprecio a su propia familia, la incomprensión de su esposa en el proceso de conversión, los problemas económicos que surgieron al quedarse sin trabajo, el tener que abandonar la vocación a la que se creía había sido llamado por Dios. Su conversión no ha sido en vano, ahora ha encontrado miles de amigos y hermanos, y por una especial intercesión de la Virgen María, él, su esposa y sus hijos se han integrado totalmente a la Iglesia Católica. El ejemplo del doctor Casanova es un aliciente para los que aún dudan de la veracidad de la Iglesia Católica.

*Sacerdote salesiano.

 

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