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| Consternación. Fieles católicos
de Santa Catarina Masahuat acompañaron el cadáver
del párroco Ricardo Romero. Foto: EDH
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Marlon Beltrán
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Primero con incredulidad, luego con consternación.
Así recibieron muchos católicos sonsonatecos la noticia
de que el sacerdote Ricardo Antonio Romero, había sido asesinado
la noche del domingo.
Poca es la información que se pudo precisar ayer.
El cadáver del religioso fue encontrado cerca del desvío
a Los Cóbanos, en Acajutla. Lo habían golpeado con una piedra
en la cabeza.
Autoridades policiales iniciaron las investigaciones temprano. Pero en
la tarde, sólo tenían una teoría:
La de que los homicidas viajaban con el religioso en su pick up placas
P- 61-752.
“Descartamos inicialmente el robo y la privación de libertad
como causas del crimen”, expresó un vocero del cuerpo de
seguridad.
Ovidio Ruiz, alcalde de Santa Catarina Masahuat, localidad de la que era
párroco Antonio Romero, explicó ayer que el religioso había
ido a visitar a su familia en Acajutla.
Ignora las razones por las que detuvo la marcha de su vehículo
y expresa que primero fue golpeado y luego lo mataron lanzando una piedra
a su cabeza.
Según él, Ricardo Romero había sido amenazado en
reiteradas ocasiones desde hace cerca de un año, por razones que
ignora. “La última vez fue hace un mes”, expresó.
Historia
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| Velación. La iglesia en la que predicaba
lució abarrotada. Foto: EDH |
El sacerdote Ricardo Romero era muy conocido en el departamento. Era
originario de Acajutla y fue párroco en la catedral de la cabecera
departamental. Actualmente dirigía la parroquia de Santa Catarina
Masahuat.
Su muerte conmovió a muchos. Tras el reconocimiento forense, el
cuerpo fue entregado a las autoridades religiosas y fue llevado a una
funeraria para su preparación.
Cerca de las 4:00 de la tarde, numerosos católicos recibieron el
féretro en la entrada a Santa Catarina Masahuat y de ahí
lo llevaron en una procesión que reflejaba el aprecio al religioso
y el luto por su muerte, hacia el templo de la localidad, donde se ofició
una misa.
El ataúd permaneció sellado y sobre él colocaron
una fotografía del párroco. Según explicaron autoridades
católicas, el cuerpo permaneció ayer en la noche en la localidad
y hoy será trasladado a la catedral sonsonateca donde oficiarán
misas en su memoria a las 5:30 de la tarde y 8:00 de la noche. Ahí
permanecerá hasta el miércoles que será llevado a
Acajutla, donde habrá una misa de cuerpo presente a las 10:00 de
la mañana en el templo de los frailes franciscanos, para luego
sepultarlo en el cementerio de la localidad.
Ayer, el templo de la localidad estaba abarrotado. Grandes ollas de café
eran preparadas para la velación y los arreglos florales llegaban
continuamente, muchos en manos de pequeños agricultores de la zona.
Antes de morir llamó a ser unidos y pacíficos
n Fue el mensaje central de la última homilía del sacerdote
Ricardo Romero: Que las personas se mantuvieran unidas y se evitara la
violencia.
“Fue lo que nos aconsejó muchas veces y lo volvió
a decir el domingo en la misa de las 10:00 de la mañana”,
indicó Justa García, mientras limpiaba las lágrimas
de su rostro.
Otros hablaban de su esfuerzo por mantener a los jóvenes alejados
de la vagancia.
El sacerdote Humberto Ayala, párroco de Juayúa, ofició
la misa en Santa Catarina Masahaut ayer cuando se recibió el cadáver.
Recordó al Ricardo Romero, como un buen colega, amigo y un poco
bromista”. “Estuvimos juntos el sábado en una reunión
episcopal”, comentó.
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