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Palabras
Mi novia la canción

Si no hay novia no hay canción. Y no hay canción cuando no hay a quién amar. El tiempo pasa pero, si hubo una canción es que también hubo amor.

Publicada 26 de septiembre de 2006, El Diario de Hoy

Carlos Balaguer
El Diario de Hoy

editorial@ elsalvador.com

Porque donde está el amor hay una canción y donde suena una canción es que hay un corazón enamorado.
Quedaba viudo enero sin pascuas ni campanas. Se le fueron las nieves, la flor y el poema.

Las tres novias blancas, con ramos de azahar, se fueron por veredas como cantos eternos. Cada novia blanca, del trágico destino, buscó el camino largo del olvido. Así viudo quedó el enero largo de un adiós.

La canción y su cantor se fueron. Al fin también el viudo enero alzó camino.
Todos alzamos camino alguna vez. El camino de las aves que huyen del invierno, buscando primaveras con sus alas o el camino triste de los hombres que no sabe a donde ir... La canción también se va y la traga el viento negro del ayer.

La novia es la canción y un día se irá en el tranvía del adiós, como las nieves de enero, como las novias de enero. De ese enero, largo y viudo que sin decir se fue y sin andar nos dijo adiós...
(palabrasbalaguer@gmail.com)


Día a día
Prédicas del odio

Todos en nuestra tierra, directa o indirectamente, somos víctimas de la delincuencia, del desorden, de la amoralidad y de la permanente inseguridad que se padece, lo que no debe extrañar a nadie si piensa en los horrores que nos han traído hasta donde estamos.

Las tormentas y los padecimientos de hoy son la cosecha de los vientos que se vienen sembrando desde los años sesenta, o diciéndolo con mayor precisión, de lo que inició hace más de setenta y cinco años con las prédicas del odio de la subversión comunista.

La agitación de aquel entonces llevó al levantamiento comunista del 32 y cuatro mil muertos, mientras en los últimos tres decenios se montó la agresión armada, se destruyó la economía y se nos hundió, ahora, en una espantosa criminalidad.

 

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