elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

“Si nos quedamos quietos pagaremos altos aranceles”

Hoy se inicia la IV ronda entre C.A. y Colombia. Se ha definido más del 80% de los textos. Tomarán en cuenta las asimetrías. Aún no se define a fondo el acceso industrial y del agro, dice el jefe negociador colombiano

Publicada 25 de septiembre de 2006, El Diario de Hoy

Debate. La prioridad en la IV ronda de Tegucigalpa será afinar los textos del Tratado de Libre Comercio y empezar a tomar decisiones. Foto EDH

Desde Los Ángeles
Estados Unidos
Corresponsal - I Amalia Morales
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com

Eduardo Muñoz, Viceministro de Comercio de Colombia y jefe negociador del Tratado de Libre Comercio, TLC, con los países del Triángulo del Norte (El Salvador, Honduras y Guatemala), viajará hoy a Tegucigalpa para iniciar la cuarta ronda de negociaciones de este acuerdo comercial, previsto para entrar en vigencia el año entrante. El funcionario reflexiona sobre los alcances y la importancia del acuerdo.   

¿Por qué es importante para Colombia este TLC?

Tenemos unas culturas que son afines, pero no son idénticas, tenemos unos lazos de relaciones políticas muy antiguas, tenemos una manera de ver la vida, similares. También hay afinidad en el idioma, además de la cercanía geográfica, y sin embargo, hemos estados muy alejados, en términos de comercio y de inversión, unos de otros.

Luego, el hecho de que los empresarios sí han comenzado a incursionar en los mercados, pero los instrumentos para facilitar el trabajo de los empresarios no son los adecuados, tenemos unos instrumentos muy básicos, muy precarios, que es necesario poner a tono con las circunstancias.

Director. Eduardo Muñoz, jefe negociador colombiano.

Además tenemos una complementariedad de las economías, Colombia es un país con un mayor grado de industrialización, más amplia, más diversa, especialmente en bienes industriales, que creemos pueden ser interesantes para C.A. De otro lado, Colombia se abastece de insumos de otras partes del mundo, que bien podríamos comprarle a Centroamérica.

Otra razón, es que si no negociamos preferencias vamos a perder las oportunidades allá, porque los centroamericanos negociaron con México, EE.UU. y con competidores muy poderosos, unos negociaron con Chile o Canadá y otros están negociando con Taiwán. Si nos quedamos quietos, Centroamérica negocia con terceros y nosotros pagaremos aranceles altos y perderemos competitividad en esos mercados.

¿Cómo percibe las economías centroamericanas?

Nos llamó la atención el grado de “empresarismo” que hay. En El Salvador, el sistema financiero es muy poderoso, los sectores de servicios están bastante desarrollados, y hay grupos muy importantes, que ya tienen negocios por toda Centroamérica, ya están incursionando en los Estados Unidos

¿Es un mercado atractivo…?

Uno nota que son economías dinámicas, crecientes, la gente tiene muchas ganas de hacer negocios, de recibir inversión, de vender, de exportar.

¿Y eso se ha evidenciado en la negociación?

Sí, se ha evidenciado aunque con altibajos, creo que a los empresarios hay que mostrarles con el ejemplo. Cuando en abstracto, ellos ven la posibilidad de negociar con un país más grande sienten temor, sin embargo, cuando ya empiezan a hacer negocios se dan cuenta que si son capaces.

¿Y cuáles son los resultados de la negociación?

En materia de textos vamos muy bien. Se comenzaron a cerrar textos en varias mesas, en la mesa de compras públicas, en la mesa de remedios comerciales, se cerró el texto de anti-dumping, y en las demás mesas están muy avanzados.
Tenemos más del 80 por ciento de construcción de textos acordados.

¿Hay alguna mesa ya cerrada?

No hay ninguna mesa cerrada como tal, pero hay varias que están ya muy cerca de cerrar. Lo que nos importa ahora, el énfasis de nuestro trabajo en la ronda siguiente, es tratar de cerrar acuerdo en todos los textos que sea posible hacerlo, en los que no sea posible cerrar textos, tener bien identificados los problemas o las diferencias que tenemos, diferencias sustantivas y a partir de eso, poder empezar a tomar decisiones los jefes de negociación.

Y el otro énfasis deben ser las listas de negociación. A partir de las listas, que Colombia envió, y de la que acaba de llegarnos del Triángulo Norte (el pasado 14 septiembre), cómo podemos empezar a mejorar las ofertas, para llegar ese punto ideal y deseable de convergencia.

¿Hasta ahora cuáles han sido las mayores trabas de esta negociación?

Quizás las áreas más sensibles de negociación son las mesas de acceso a la industria y la mesa de agricultura, porque los temas agrícolas son siempre sensibles.

El agro es un sector sensible para los cuatro países, Colombia ¿va a proteger algunos productos?
Lo que hemos planteado es que esta negociación debe ser tan ambiciosa como sea posible, pero al mismo tiempo, siendo conscientes de que hay sensibilidades en algunos productos. Si nosotros abrimos el comercio de esos productos se puede generar un daño grave a nuestra producción. Dada la existencia de esas sensibilidades tendremos que manejarlas con contingentes o desgravaciones graduales, la utilización de salvaguardias, en fin. No cerramos la puerta a utilizar cualquiera de estos mecanismos.

¿En esta cuarta ronda en qué se avanzará?
Tenemos que comenzar a mirar producto por producto, dónde está ubicado, hasta dónde podemos llegar en la negociación de ese producto y empezar a aterrizar ya el acuerdo.

“Colombia no llega a esta negociación pensando en exclusiones. Esta negociación debe ser tan ambiciosa como sea posible, pero siendo conscientes de que hay sensibilidades en unos productos”

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

elsalvador.com WWW