Carmen Molina Tamacas
El
Diario de Hoy
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Talento. Las interpretaciones complacieron a los asistentes. Foto
EDH
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Lleno total para celebrar a W. Amadeus Mozart. El auditorio de la Fundación Empresarial para la Educación (Fepade) vio colmadas sus butacas con un público ansioso por presenciar el recital mozartiano preparado por la Asociación Lírica Salvadoreña (Alisa).
La presentación, divida en dos partes, fue dirigida por el director de Alisa, Joseph Karl Doetsch.
Salvo leves cambios en el programa, todo se realizó como estaba previsto. La primera parte, el auditorio presenció la interpretación de una las obras maestras de Mozart: La flauta mágica.
“Este musical envuelve, en simbología masónica, la historia del príncipe Tamino, quien es enviado por la Reina de la Noche en una misión de rescate de su hija, Pamina, con la promesa de entregársela en matrimonio”, indicaba el programa elaborado por Alisa.
La siguiente ópera, “Don Giovanni”, fue abierta por el tenor Salvador Parras con la interpretación de “Dalla sua pace (Don Ottavio)”. El barítono Jaime Rosales le siguió con “Deh, vieni alla finestra (Don Giovanni)”.
“Son pocas las veces que uno tiene la oportunidad de apreciar algo de tanta calidad”, dijo Mirna de Araujo, una de las espectadoras.
Sin embargo, la gran cantidad de “flash” de cámaras fotográficas dirigidas hacia los artistas provocaron distracción en los asistentes.
Después de “Las bodas de Fígaro”, el público se retiró complacido.

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