L. Abrego/E. López
El Diario de Hoy
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Medidas. Muchos de los pobladores han optado por colocar alambre de púas o electrificado para resguardar sus propiedades. Foto: EDH |
Aparentemente Lislique es un poblado en el que la vida de sus habitantes transcurre sin mayores sobresaltos. Sin embargo, desde hace algunos meses la situación ha cambiado, pues la delincuencia se incrementó sobre todo en la zona urbana. La policía carece de personal y recursos para atender el problema (ver nota a parte).
De acuerdo a pobladores de esa localidad, situada al Norte de La Unión, los delincuentes aprovechan la noche y la madrugada para cometer sus fechorías. Entre los delitos más comunes está el hurto y robo.
“Ellos se meten a las casas solas o cuando la gente está dormida. Se suben a los techos y entran”, detalló una mujer, que prefirió guardar el anonimato.
Agregó que algunos de los ladrones ya han sido identificados por sus víctimas, quienes por
temor a represalias en su contra no los denuncian. “Los que andan en eso son cipotes de unos 13 ó 15 años”, afirmó.
Posiciones
La situación no es desconocida para las autoridades locales, quienes ya hacen gestiones para solventar la situación. Esto, ante el poco accionar de la policía del municipio.
El alcalde de Lislique, Margarito Pérez, explicó que fueron los vecinos quienes le informaron de la situación y le pidieron que hiciera algo.
“Los problemas de delincuencia no son nuevos. Lo que sucede es que ahora se ha incrementado en la ciudad”. “No es culpa de la policía, pues no tienen los recursos necesarios”, añadió.
Además, la gente que es víctima sólo llega a la delegación para pedir lo que les hurtaron y no pone la denuncia respectiva. Así las autoridades no pueden hacer nada, explicó el edil.
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Vecinos. A falta de una solución, piden a Dios su intervención. Foto: EDH |
En dos de las cuatro reuniones con la comunidad ha estado presente el cabo García, jefe policial de ciudad, quien asegura que necesitan un refuerzo de personal.
A veces sólo hay dos agentes en el puesto. Uno, el de turno y el otro es que sale a patrullar o acude a una emergencia, detalló el edil. Preocupación
La gente trabaja en la agricultura o al comercio. Ahí reciben muchas remesas los ladrones lo saben
- Los ladrones no se han limitado a hurtar en viviendas; también han entrado a robar en la unidad de salud, en la iglesia católica y en los chalet que hay alrededor del parque central.
- El edil Margarito Pérez presentará una solicitud al jefe regional de la PNC para que designe más personal al puesto policial del municipio.
- Antes los hechos se daban más en el área rural, ahora son en la zona urbana.
- En Lislique viven entre 12 y 15 mil personas.
Puesto policial de Lislique necesita de más personal
Fuentes de la Policía Nacional Civil, PNC, de la localidad, sostienen que la seguridad en el municipio es variable. Indican que aún no hay detenciones por los casos de hurto y robo realizados recientemente en la ciudad, debido a la falta de denuncia de la población y a la rapidez con que suceden los hechos.
“Hemos sabido de asaltos en el cantón Derrumbado, al norponiente de la ciudad, y en el caserío Chilamate, cantón Las Pilas, ambos lugares son de difícil acceso”, dijo una fuente.
Unen a ello que la falta de personal y de recursos ha influido en que la seguridad no sea la adecuada.
Y es que en el puesto policial sólo hay seis agentes; organizados en dos grupos. Las licencias y descansos obstruyen el trabajo, pues el personal se reduce a menos de la mitad.
Algunos policías se fueron a los Estados Unidos y la regional departamental no mandó sustitutos.
Ellos únicamente cuentan con un vehículo de doble tracción, que no está en las mejores condiciones. Hace más de un año la comuna les donó el motor y recientemente colaboró para que fuera reparado.
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