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Comentario de la semana
Los insultos de Chávez

El engreimiento, la auto adulación y la imprudencia, vaya que si son malos consejeros. No en vano existe el dicho popular de que el pez por su boca muere

Publicada 23 de septiembre de 2006, El Diario de Hoy

Eduardo Torres*
El Diario de Hoy

editorial@ elsalvador.com

“Para los críticos de las políticas de Irán y Venezuela”, reportó la agencia DPA, la presentación de los presidentes Hugo Chávez y Mahmoud Ahmadine-yad ante la Asamblea General de la ONU recordó “el anticuado formato del dúo de parejas cómicas tipo Laurel y Hardy (el Gordo y el Flaco)”. Chávez intentando brindar el humor negro del que hacía gala “el Gordo”, aunque sólo él y sus adláteres se rieran, mientras que Ahmadineyad, en problemas con Occidente por su programa nuclear, aprovechó el foro con la inteligencia con que actuaba “el Flaco”.

El pueblo estadounidense tiene “al diablo en casa” dijo Chávez en su intervención de 20 minutos el miércoles --cuando era 15 el límite para cada Jefe de Estado--, añadiendo que un día después de la intervención de Bush había todavía “olor a azufre” en la sede central de las Naciones Unidas. Remató al día siguiente en el Harlem, empobrecido barrio de Nueva York, al calificar al presidente estadounidense de “alcohólico”, “enfermo” y “acomplejado”.

Ante tal tipo de declaraciones el ex embajador de Venezuela ante la ONU, Milos Alcalay, dijo que “ese comportamiento del presidente de querer ser una superestrella es un desequilibrio que no beneficia al país. La radicalización no tiene fin y le hacen creer (a Chávez) que Venezuela es el centro del mundo”.

“Chávez se portó como un payaso”, dijo por su parte el economista, escritor y periodista, Teodoro Petkoff, candidato venezolano a la presidencia. “Chá-vez todos los días utiliza improperios contra Bush y sus adversarios políticos. Es desagradable, es su estilo pero al hacerlo en la ONU dejó muy mala impresión para nuestro país”, precisó.

En contra de “esa clase de demonización personal” que practica Chávez se manifestó Bill Clinton, durante entrevista con Larry King en CNN. “Creo que muere mucha gente en el mundo por las palabras imprudentes de gente que cree que hace un favor vilipendiando a otra gente. Y no creo que eso sea bueno para Venezuela”, advirtió.

Con lo que no contaba Chávez, por lo engreído que está, es con haber unificado a la clase política y a los medios de comunicación estadounidenses, porque una cosa es insultar continuamente desde Caracas y otra hacerlo desde la Asamblea General de la ONU. Hasta críticos de los más férreos de la administración Bush salieron a defenderlo.

“Tú no venís a mi país, a mi distrito en el Congreso, para atacar a mi presidente”, dijo el demócrata Charles Rangel. “Quiero dejárselo muy claro a Hugo Chávez o a cualquier otro presidente: no vengan a los Estados Unidos pensando que porque tenemos problemas con nuestro presidente, puede un extranjero venir e insultar a nuestro Jefe de Estado, ya que al hacerlo nos ofende a todos los estadounidenses”.

“Él no es más que un vulgar patán”, dijo la líder de la minoría en la Casa de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi. “Hugo Chávez abusó del privilegio que tenía para dirigirse a las Naciones Unidas..., al hacerlo, en la forma en que se refirió al presidente (Bush), se disminuyó a si mismo y disminuyó a Venezuela”.

Quien no anduvo con lenguaje diplomático fue la prensa sensacionalista neoyorquina. El New York Post calificó a Chávez como el “payaso destacado” de la 61ava. Asamblea General de la ONU, mientras que el Daily News dijo en su editorial que el “proxeneta del petróleo puede quedarse con la ONU”. Ambos diarios aprovecharon los incendiarios discursos del Gordo y el Flaco para pedir, otra vez, que cierren la ONU.

Los grandes periódicos, además de las diferentes cadenas televisivas y radiales, consignaron con detalle lo sucedido. ¿Habrá ganado algo Chávez con esto?, es la pregunta que cada quien podrá haberse hecho.

El engreimiento, la auto adulación y la imprudencia, vaya que si son malos consejeros. No en vano existe el dicho popular de que el pez por su boca muere.

*Director Editorial de El Diario de Hoy.

 

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