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“Me quedé para proteger mi vida”

Solicita refugio. Joaquín R. viajó a Canadá para participar en el Congreso Mundial del Sida en agosto, pero ya no volvió al país.


Publicada 22 de septiembre de 2006 , El Diario de Hoy

Apoyo. Dos instituciones se han interesado por la situación de Joaquín en Canadá. Foto: EDH
Mirella C./N. Hernández
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

Confirmado. Joaquín R., miembro de la Red Salvadoreña de Personas que viven con el VIH/Sida (Redsal), quien viajó a Toronto, Canadá, en agosto con motivo de la XVI Conferencia Internacional del Sida se quedó en ese país.

El señor, entre 40 y 44 años y enfermo de VIH, solicitó refugio y alegó que temía por su vida. “No quiero causar problemas, sólo quiero que en Canadá me den la oportunidad de vivir con dignidad y en paz los años que me quedan de vida”, dijo esta persona, quien cuenta con el apoyo de dos instituciones: CFJ Refugee Center y Sojourn House.

Saber que era un paciente positivo fue un golpe muy duro, pero no el único. Según Joaquín, en enero pasado fue víctima de abuso sexual por un grupo de policías. Desde entonces, prosigue y, tras saber los agentes que él era portador del virus, quisieron vengarse y lo amenazaron de muerte.

Discriminación

Mauricio Carrillo, de Fundasida, una ONG que vela por los derechos de esta población, asegura que la discriminación es común en el país, una razón suficiente para que se solidarice con Joaquín. Muchas veces, ese rechazo comienza en el sistema de salud con aspectos que pueden parecer irrelevantes, pero que violan la confidencialidad de estas personas. Cuando anuncian “que pasen a la sala las personas con Sida”, asegura el miembro de Fundasida, se está señalando a este sector.

Joaquín comenta que era un compañero de formación que trabajaba para Redsal. “A muchos no nos pareció esa decisión, es un gran compañero, pero la respetamos”, explica Carrillo.

Willian Hernández, de la Asociación Entre A migos, una entidad que apoya los derechos de los homosexuales, fue más allá. “Es un ejemplo de las personas que no tienen acceso a los medicamentos alternativos cuando el virus se ha hecho resistente a los tradicionales”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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