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Breve Análisis
Inflación y dolarización
Como ya sabemos que la inflación
está aumentando proporcionalmente con las alzas del precio del
petróleo, es clarísimo que un país que devalúa
va a tener aumentos más fuertes en el precio del petróleo
y más inflación.
Publicada 22 de septiembre de 2006, El Diario
de Hoy
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| Manuel
Hinds*
El Diario de Hoy
editorial@ elsalvador.com
La semana pasada analizamos cómo el aumento en los precios del
petróleo ha resultado en el aumento en la tasa de inflación
de los últimos años.
Este impacto se ha dado en todos los países. Sin embargo la tasa
de inflación es distinta en los distintos países. Mucha
gente en El Salvador cree que la dolarización ha agravado el problema,
de tal forma que, según ellos, la inflación en El Salvador
es más alta que afuera. ¿Es esto cierto?
La gráfica adjunta contradice esta idea. Si la dolarización
fuera la causa de los aumentos de precios, o agravara el efecto de los
precios del petróleo, la tasa de inflación de El Salvador
sería la más alta en Centro América, ya que nuestro
país es el único que está dolarizado.
Pero la gráfica muestra que la tasa de inflación salvadoreña
ha sido la menor de toda la región, desde el momento de la dolarización.
Como se ve en la gráfica, mientras que en Costa Rica los precios
aumentaron un 77.5 por ciento entre enero de 2001 y mayo de 2006, y en
los otros tres países de Centro América subieron entre 45
y 50 por ciento, en El Salvador sólo subieron 17.9 por ciento.
Es decir, la inflación en Guatemala, Honduras y Nicara-gua fue
más del doble, y la de Costa Rica más del cuádruple,
que la de El Salvador.
Es claro que la dolarización no tiene nada qué ver con el
aumento en la tasa de inflación. Ciertamente, como en Europa cuando
se introdujo el euro, hubo un efecto de redondeo, con los precios en dólares
redondeados hacia arriba al convertirlos de los precios en colones. Este
efecto, sin embargo, fue de una sola vez. Una vez que los precios se ajustaron,
el efecto desapareció.
La inflación es más alta en los otros países porque
la inflación transmitida por el petróleo será siempre
mucho mayor en un país que devalúa que en uno que, como
El Salvador, no lo hace. Para ver este punto imagine usted que en el año
1 el precio internacional del petróleo es 10 dólares y que
la tasa de cambio es un peso por dólar.
En estas condiciones, el precio del petróleo en la moneda local
sería de 10 pesos. Aumenta el precio internacional del petróleo
en 20 por ciento a 12 dólares. Si no hay devaluación, el
precio en moneda local sería de 12 pesos.
Pero si la moneda se devalúa en un 30 por ciento, el precio en
moneda local sería de 15.60 pesos (el resultado de multiplicar
el precio de 12 dólares por la nueva tasa de cambio, que sería
de 1.30 por dólar).
Ahora compare la inflación del petróleo en un país
dolarizado, en el que no hay devaluaciones, con la del país que
devaluó al 30 por ciento. En el país dolarizado el aumento
en el precio del petróleo en el mercado doméstico sería
de 20 por ciento, igual que en los mercados internacionales.
En el país que devaluó, sin embargo, el aumento del petróleo
en el mercado local sería de 56 por ciento. Es lógico entonces
que la inflación trasmitida por el petróleo tenga que ser
mayor en los países que devalúan, y que sea mayor mientras
más devalúan.
Como ya sabemos que la inflación está aumentando proporcionalmente
con las alzas del precio del petróleo, es clarísimo que
un país que devalúa va a tener aumentos más fuertes
en el precio del petróleo y más inflación. Si usted
piensa que estamos mal con la inflación, estaríamos peor
si tuviéramos el colón y lo hubiéramos devaluado.
*Ingeniero y columnista de El Diario de Hoy.

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