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Palabras
En un jardín de bagdad

Si no quieres desgarrar tu sueño, cierra los ojos, dice Saadi, el poeta persa, buscador del amor ideal, truncado siempre por la separación.

Publicada 22 de septiembre de 2006, El Diario de Hoy

Carlos Balaguer
El Diario de Hoy

editorial@ elsalvador.com

“En un jardín de Bagdad --nos cuenta-- una mañana dos palomas arrullaban la primavera con sus quejas de amor. Mi amada, inclinando su cabeza sobre mi hombro exclamó:

-“Tengo mi alma colmada de felicidad, cual rama cargada de frutos... Pero escucha el triste zurear de esas palomas... ¿Predicen, acaso, que un día tendremos que separarnos?

-“¿Por qué al aspirar el aroma de una rosa, pensaríamos en su efímera belleza? Conserva el recuerdo de su perfume y podrás olvidar que se marchitó”, termina diciendo Saadi, en El Recuerdo, que es parte de “El Jardín de las Rosas”. Poemario íntimo que escribiera el persa durante los treinta años de seguir tras las huellas de los amantes del ideal.

Si no quieres desgarrar tus sueños, finaliza diciendo, cierra los ojos. Así, el poeta persa veía con los ojos del corazón. Y cerraba sus ojos para ver otros cielos y admirar los otros mundos del amor ideal.

(palabrasbalaguer@gmail.com)


Día a día
La impunidad

La causa principal del desborde de la delincuencia que padece el país es la impunidad. Impune queda la mayoría de asesinos, impunes los asaltacasas aunque la policía los capture y presente a los tribunales, impunes las bandas de narcotraficantes e impunes los extorsionistas.

Impunes quedaron los secuestradores de un vecino de Quezaltepeque, pese a haberse encontrado en poder de los primeros las pertenencias de la víctima y dinero marcado del rescate.

Impunes hasta que llegó a segunda instancia, los sujetos que cavaban un túnel para robar un banco; impunes los extorsionistas que captura la policía por denuncias de buseros y comerciantes.

 

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