elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

Palabras
El patio de la rosa imaginaria

Atrás de la casucha del abuelo Alfonso, que aún sobrevive a los inviernos de la cumbre, está el patio claro e imaginario donde creció mi madre, gozosa y feliz entre los bosques de bálsamo, que perfumaban el aire y la leyenda.

Publicada 21 de septiembre de 2006, El Diario de Hoy

Carlos Balaguer
El Diario de Hoy

editorial@ elsalvador.com

Aún está el patio de la orquídea y la antigua casa. Lo demás no está. Fue sólo un sueño. El drama perdido de una ilusión o de la fugacidad del mundo. Nadie cree en los enamorados fantasmas que regresan en las noches de luna. Sólo yo sé del patio de la rosa imaginaria al otro lado del aire.

En aquel lejano lugar enclavado en una cumbre, donde a veces vuelven los lobos azules de la leyenda a beberse el agua fresca de los escondidos manantiales. Donde a veces vuelve mi corazón, como un rojo lobo de mi nostalgia, a buscar el perfume de una perdida primavera.

Allá vuelvo a encontrar cuando niña a mi madre, con su gato blanco, enroscado en sus piernas como una nubecilla blanca y con bigotes. El gato murió en un incendio y la niña de pelito corto y un mirar de estrellas, se fue por un senderito a buscar el día lejano del amor.

Es el patio de la rosa imaginaria que a veces encuentro cuando cierro los ojos o al abrir la puerta del frío muro del adiós.
(palabrasbalaguer@gmail.com)


Día a día
Causa de endeudamiento

Pese a rasgarse las vestiduras sobre el endeudamiento de sus antecesores, cuando les llega la oportunidad los comunistas no vacilan en comprometerse hasta la coronilla; la mayor parte de municipalidades rojas debe hasta la camisa y tiene pignorados terrenos y edificaciones con frecuencia para pagar los salarios que ellos se asignan con gran generosidad, y los sueldos de sus activistas .

A esto hay que agregar, una vez más, un hecho importantísimo: que gran parte de la deuda del país se deriva de la destrucción perpetrada por los comunistas en los Años de la Locura.

 

elsalvador.com WWW