| Julia Regina de Cardenal*
El Diario de Hoy
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Pasar un rato agradable con amigos, disfrutando de un ambiente musical, deleitándose de talentos internacionales de renombre, sin tener que gastar en viajar a otros países…, es una oportunidad única para aprovechar aquí en El Salvador.
La Embajada de los Estados Unidos y El Salvador Big Band presentarán un espectáculo insuperable al que han llamado “Jazz & More Reunion Festival”, del 27 al 30 de septiembre, al cual han invitado a Oliver Griffitt, Rick Trolsen y New Orleans Trío de EE. UU. Además participarán los mejores músicos de Cen-troamérica, tales como Juan Carlos Murga, de Guatemala; Camilo Corea y Altamar, de Honduras; Garadanba Jazz, de Nicaragua; Costa Rica Brass, Jazz On, El Salvador Jazz y la Big Band Centroamericana.
El jazz es un estilo musical que nace a finales del Siglo XIX en EE.UU. y se propaga a lo largo de todo el Siglo XX. Se caracteriza por su constante asimilación de varias tendencias musicales culturalmente ajenas y por su capacidad de generar otros estilos musicales, como el rock and roll, que evolucionan de forma independiente al jazz, manifestándose en subestilos con enormes diferencias musicales.
La base de la interpretación jazzística es la improvisación, centrándose en el intérprete con libertad creativa antes que en el compositor, por lo que se usa el término swing como sinónimo de una determinada calidad rítmica.
El jazz usualmente es interpretado por solistas o por grupos reducidos de músicos, con una sección rítmica: al menos una batería, un contrabajo o bajo eléctrico y algún instrumento armónico como piano, banjo o guitarra.
El jazz comenzó en Nueva Orleáns, a donde llegaban muchos esclavos de África. En muchas áreas del sur de EE.UU. estos ritmos estaban prohibidos, de forma que los esclavos recurrían a las palmas de las manos y el batir de los pies para percusión, salvo en Nueva Orleáns, donde los esclavos tenían libertad para reunirse, cantar y acompañarse de instrumentos de percusión como calabazas resecas y rellenas de piedrecitas, el birimbao, las quijadas, el piano de dedo pulgar o sansa y el banjo de cuatro cuerdas.
El ritmo afroamericano fue la base de la que surgirían después muchos de los más grandes intérpretes del jazz. De los grupos de músicos negros surgieron diferentes estilos o géneros: Los field shouters o lamentos de los esclavos, expresando la crueldad de las largas horas de trabajo; los blues, los worksongs, en las plantaciones de algodón; el vodevil y los minstrels, los espirituals, el ragtime y las brass bands que tocaban en desfiles, cortejos, etc.
El bebop nació de la revolución musical base de todo el jazz moderno en la década de los 40. El cool y el hardbop en los 50 y 60, convivieron durante este periodo de tiempo en una pugna por la hegemonía musical del jazz, mientras que a la costa oeste de EE.UU. llegó el freejazz. En los 70, el jazz se mezcló con el rock dando lugar a grupos del estilo de fusión o jazz-rock.
Además de poder deleitarse con estos grandes artistas, podrá apoyar las obras de la fundación Sí a la Vida, que promueve el rescate de los valores morales y ha salvado más de cuatro mil bebés del aborto, ayudando a sus madres a superarse.
El miércoles 27 estarán tocando en la Hacienda de los Miranda; el 28 en el auditorium FEPADE; el viernes 29 en el Hotel Hilton Princess, y el sábado 30 en el Teatro Santa Ana. Las tarjetas están a la venta en Mr. Donut del Paseo Escalón, Plaza Merliot, La Campana, París, San Luis y Santa Ana, o en la fundación Sí a la Vida. ¡No se lo pierda! Para más información puede llamar al 2243 0808.
*Columnista de El Diario de Hoy.

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