| Yo no era empleado de ninguno de los dos diarios, y, por lo tanto, si Radio Martí o La Voz de América querían contratar mis servicios para que leyera y comentara mis columnas, era perfectamente legítimo |
Atrás de la casucha del abuelo Alfonso, que aún sobrevive a los inviernos de la cumbre, está el patio claro e imaginario donde creció mi madre, gozosa y feliz entre los bosques de bálsamo, que perfumaban el aire y la leyenda. |