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El Salvador: rechazan diálogo con extorsionistas
La procuradora
Beatrice de Carrillo afirmó en un comunicado que no es posible
"dialogar entre quienes reciben un atropello y quienes lo perpetran,
a la luz del día y con total impunidad y, parece, ante la impotencia
ciudadana y la indiferencia de las autoridades''.
Publicada 18 de septiembre de 2006 , El Diario
de Hoy
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San Salvador/AP
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
La procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos rechazó
el lunes los "diálogos'' entre empresarios del transporte
y grupos que los extorsionan y están asesinando a sus trabajadores
y quemando los autobuses.
La procuradora Beatrice de Carrillo afirmó en un comunicado que
no es posible "dialogar entre quienes reciben un atropello y quienes
lo perpetran, a la luz del día y con total impunidad y, parece,
ante la impotencia ciudadana y la indiferencia de las autoridades''.
Sostuvo que el Estado "no puede ser un simple espectador'' y exigió
que "cumpla a cabalidad con su papel histórico esencial de
hacedor del bien común y de defensor de cada miembros de la comunidad
estatal''.
El transporte colectivo es uno de los sectores más afectados por
las extorsiones. Desde enero, los pandilleros han matado a unos 60 cobradores,
conductores y empresarios por no pagarles cuota en distintas zonas del
país. En el 2005, se registraron unas 110 muertes.
Algunos empresarios han dicho estar dispuestos a negociar con las maras
o pandillas, pero el presidente Tony Saca rechazó toda posibilidad
de arreglos con estos grupos: "Negociar con delincuentes, con maleantes,
negociar con mareros, es negociar con el diablo'', señaló.
Según las autoridades, las extorsiones estarían siendo realizadas
por las maras o pandillas, que mantienen en zozobra al país.
Los registros policiales de El Salvador dan cuenta de 9.700 pandilleros
de la Mara Salvatrucha y Mara 18, de los cuales más de 3.500 guardan
prisión en diferentes penales del país.
La Procuradora también censuró "la manifiesta complicidad''
del personal a cargo de una cárcel de máxima seguridad de
la ciudad de Zacatecoluca, a 54 kilómetros al este de la capital,
"que permite, facilita y encubre graves anomalías a favor
de los reos internos''.
La semana pasada cuatro teléfonos celulares fueron encontrados
en los intestinos de igual número de reos pandilleros en una requisa
en la cárcel conocida como "Zacatrás''

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