 |
| Intervenciones gratuitas. Un doctor del hospital
Bloom realiza una cirugía oftalmológica durante la jornada,
en La Unión. Foto EDH |
Yamileth Cáceres
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Un equipo de cirujanos, enfermeras y anestesiólogos del hospital
Benjamín Bloom invirtió parte de su tiempo libre y conocimiento
para atender a la población de Isla Meanguera del Golfo, La Unión,
el fin de semana pasado.
Los médicos recorrieron más de 200 kilómetros, con
el único propósito de realizar pequeñas cirugías
y dar consultas pediátricas.
La jornada médica se dividió en dos partes. Un grupo se
quedó en la Base Naval de La Unión con el hospital Sin Paredes
para realizar las intervenciones oftalmológicas. Mientras que el
otro equipo partió hasta la isla con el instrumento médico,
y los insumos necesarios para el trabajo que realizarían.
En la Unidad de Salud improvisaron una sala de operaciones con todo el
material que transportaron desde San Salvador. En la jornada colaboraron
17 profesionales entre cirujanos, enfermeras y anestesiólogos.
Luego de culminar con las intervenciones quirúrgicas y debido a
la gran demanda, los doctores procedieron a dar consultas.
Ulises Iraheta, director del hospital Bloom, manifestó que este
tipo de actividades se realiza para descongestionar el centro pediátrico
y colaborar con las personas de escasos recursos, que se les imposibilita
viajar hasta San Salvador. “Lo hacemos con nuestro propio esfuerzo,
el objeto es ayudarle a la gente”, agregó.
 |
De regreso. Los galenos suben a una lancha parte
del equipo que utilizaron en Meanguera.
Foto
EDH |
Iraheta explicó que la actividad la coordinan con autoridades
locales para conocer cuáles son las necesidades específicas.
Pero eso no es todo. También participan otras instituciones, como
la Fuerza Naval, quienes les prestaron el transporte de la Unión
a la Isla.
Con la finalidad de realizar la jornada con éxito, semanas atrás,
Iraheta se reunió con Elmes Herrera, el director de la Unidad de
Salud de la zona, para que le expusiera las necesidades.
Al respecto, Elmes Herrera, manifestó que la colaboración
era indispensable para la población. “Nos beneficia mucho
porque está es una isla de difícil acceso. Mucha gente no
puede hacerse un procedimiento quirúrgico como si estuviera en
tierra firme”, comentó.
Acercan consultas
Meanguera del Golfo se encuentra a 22 kilómetros de La Unión,
la lancha que va hacia La Unión sale a las 5:00 de la mañana
y regresa a las 10:00. Cada pasajero debe cancelar 5 dólares por
el recorrido.
En el establecimiento del municipio solo hay un médico general,
una enfermera, un inspector de saneamiento ambiental, un licenciado en
laboratorio clínico y un promotor en salud. Por este motivo, cualquier
apoyo médico es bien recibido.
Daniel García es médico residente del Bloom al enterarse
del plan no dudó en integrarse. Asegura que se unió al grupo
por su voluntad de colaborar. “Es una población alejada de
los establecimientos de Salud. El objetivo es acercarnos y tratar de disminuir
un poco los gastos”, comentó.
Otro de los profesionales que se hizo presente a la altruista iniciativa
fue José Ricardo Chévez, un médico jubilado del hospital
de San Miguel en 2001 y quien dijo haber cooperado por su deseo de ayudar
a la población.
“Me informaron que existía la posibilidad de venir a trabajar
el fin de semana y gustosamente presté mi colaboración”,
añadió.
Aunque la idea primordial era dar consultas a niños, se extendieron
a adultos. En la jornada atendieron 11 cirugías y se brindaron
134 consultas. Esta es la segunda actividad que realizan, la primera fue
en San Francisco Gotera, Morazán.
“Es una jornada que realiza el hospital para darle atención
a los pacientes en el hogar y desconcentar del Bloom los que son referidos
desde aquí”
Ulises Iraheta
Director del Bloom
Salomón ya no tiene dificultad para hablar
Salomón Acuña tiene un año y hasta hace una semana
le era difícil pronunciar algún balbuceo o palabra porque
nació con la lengua “pegada”.
Pero su vida dio un cambio. Desde el día que los cirujanos llegaron
a la Isla Meanguera del Golfo, en la Unión, el pequeño no
para de hacer ruidos, gracias a que le corrigieron el defecto.
Edda, la madre, comentó que su hijo siempre buscaba hablar pero
no podía. El problema lo tiene de nacimiento pero por la falta
de dinero nunca lo llevó a un hospital. “Me dijeron que lo
podía operar de seis meses en adelante, pero estaba esperando recoger
el dinero”, agregó Edda.
Esta historia es una en cientos. Lo real es que si los médicos
no hubieran llegado, Edda seguiría ahorrando de los 75 dólares
que gana al mes por hacer tortillas. “Estoy contenta, la cirugía
le va a servir mucho”, dijo alegre.

|