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Presos por matar a jóvenes

La Unión. Los cadáveres de las dos adolescentes estaban en una mina abandonada y a la fecha no han localizado sus cabezas. Las autoridades no detallan las evidencias que tienen contra los reos.

Publicada 12 de septiembre de 2006, El Diario de Hoy

Imputados. Celso Pérez, de 30 años y Elvin Rafael Canales, de 24, son “salvatruchos”. Foto EDH

Insy Mendoza
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com

“Ya era tiempo”. Fue el único comentario de una pariente de una de las dos jóvenes que fueron halladas decapitadas en una cueva de Yucuaiquín hace dos años, luego de saber que había dos detenidos por el hecho.

Las mujeres fueron identificadas como Yanci Cleotilde Gómez Villalta, de 16 años y Zulma Xiomara Rodríguez Rivas, de 18.

La detención de los sujetos se realizó en un operativo denominado Arcángel I que desarrolló el cuerpo de seguridad en Yucuaiquín.

Donde hubo cuatro capturas bajo cargos de violación de menor, portación de armas, tenencia de drogas y otros delitos.

Según el sub inspector Jesús Antonio Maradiaga, jefe de operaciones de la delegación policial, dos de los detenidos son Celso Pérez, de 30 años y Elvin Rafael Canales, de 24, ambos miembros de la Mara Salvatrucha, son investigados por su participación en el doble crimen.

Sin embargo, les detuvieron bajo cargos de asociaciones ilícitas, aunque no detallo en qué se basan para implicarlos en el hecho.

“Estamos seguros de que son los principales ejecutores del doble crimen”, reiteró el policía

El miedo

Los parientes de las dos jóvenes asesinadas aún viven aterrorizados y no quieren hablar del tema.

Fue un hecho que llevó terror a la zona y a la fecha, las cabezas de las dos ultimadas no han sido halladas

“Nos da miedo hablar. A un pariente le llamó un policía desde un número celular que una de las jóvenes tenía anotado números de un pandillero”, dijo un allegado a las asesinadas al justificar su silencio.

Entre los vecinos el miedo es similar. La presencia de maras en la zona es ahora mucho más alta que cuando mataron a las jóvenes.

Varios acusan a los detenidos como responsables de varias acciones delincuenciales ocurridas en el sector, pero expresan que no se atreven a denunciarlos por desconfiar de las autoridades.

Escena. Los restos de las féminas estaban en una cueva. Foto EDH

“Son poquitos los policías que hay y no hacen nada frente a las pandillas”, asegura un residente al indicar que la mayoría de pobladores saben de sitios en los que se venden drogas o se cometen otras fechorías y consideran que los agentes también son conocedores de estos delitos. “Pero no hacen nada. Así no se puede confiar en ellos”, se lamenta.

Recuerdos que aún estremecen
Las dos jóvenes ultimadas se habían extraviado meses antes de ser hallados sus cadáveres en una mina abandonada
- Los localizaron el uno de enero de 2005 y sólo encontraron huesos del tórax y partes de las extremidades, no así las cabezas.
- Las dos jóvenes eran conocidas por relacionarse con pandilleros. La menor era de San Miguel y entre los restos localizaron una agenda con números de teléfono de mareros.

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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