|
El club emplumado aprovechó las ventajas
que le dio su rival y hoy amaneció segundo Foto
EDH
|
Mauricio Antonio Qüehl
El
Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Bastó un par de desaciertos en la marca, para que Águila
echara al traste el buen juego que Firpo hacía anoche en el Juan
Francisco Barraza y le goleara 3-0 en el inicio de la sexta jornada del
Apertura 2006.
Un partido jugado a muy buen ritmo por ambos equipos, en el que Águila
tomó la iniciativa en un principio por medio del mediocampista
debutante Cristian Santamaría. El hondureño, con el acompañamiento
del colombiano Camilo Mejía, llevaban hacia adelante a su equipo
con pases precisos y balones en profundidad.
Juan José Gómez ya había tenido que exigirse al minuto
dos a los pies de Carlos Verdugo, para evitar la caída de su arco.
Al cinco veía salir de cerca un balón conectado de cabeza
por el medio Deris Umanzor y al diez detenía un disparo de Juan
Lazo Cruz.
Tres avisos de gol, que sin embargo y de momento sólo se quedarían
en eso, pues a partir de ahí, Firpo comenzó a ser letal
sobre todo por los corredores.
Ladislao Nerio se esforzaba por correr y generar llegadas por el carril
derecho, no así Leonardo Pekarnik y Emerson Véliz quienes
llegaban con facillidad por el izquierdo, debido a un improvisado Luis
Anaya que nunca se encontró como carrilero.
Así pues, Rafael Fuentes debió recurrir a su pierna derecha
y a un poco de suerte para desviar un cabezazo de David Diah al 21’.
Firpo logró llegar al menos en siete ocasiones a los dominios de
Fuentes, pero éste y su línea de zagueros se complementaron
bien para contener.
Sobre el minuto 35 se vino una falta de Mauricio Quintanilla sobre Álex
Campos, que le valió al de Firpo la tarjeta amarilla. Quintanilla
y Campos caminaron juntos hacia el área, a la espera del cobro
de la infracción. Mejía sirvió el centro y “El
Murciélago” se le adelantó a Quinta, quien reaccionó
tarde, y de cabeza marcó para el 1-0.
Otra en el pecho...
Quizo Firpo sacudirse el aturdimiento y retomar el ritmo que tenía
hasta antes del gol. Eso estaba, cuando un balón enviado desde
el corredor izquierdo por Deris Umanzor, pasó de largo a Campos
quien arrastró la marca de tres zagueros rivales.
Por el segundo palo venía cerrando el capitán Fabio Ulloa,
quien se zambulló para conectar de cabeza el esférico y
enviarlo al fondo de la red. Minuto 42, 2-0 y prácticamente se
escribía la historia del juego.
Para la segunda mitad, Leonel Cárcamo Batres buscó darle
más llegada a su equipo, con el ingreso de Víctor Merino
por Emerson Véliz. En parte lo logró.
Y vale decir en parte, porque ocho minutos después Firpo tuvo que
modificar su sistema de juego, ante la expulsión de Edwin Martínez
por segunda amonestación. Firpo quedaba aún más vulnerable
en la zona de contención.
Y ahí sacó provecho Mejía, quien al 62’ debió
asumir su rol de genio y figura, tras la salida de un Santamaría,
bastante extenuado.
Más tarde Cárcamo Batres enviaría a Manuel Martínez
y a Francisco Medrano para no guardarse nada en el banquillo y buscar
así reducir la diferencia en el marcador. Pero Vladan Vicevic contraatacó
y envió a Rudis Corrales, para renovar fuerzas en el ataque.
Al minuto 85 fue el mismo Rudis quien inició una jugada de contragolpe
por el centro del campo. Abrió hacia su derecha para Mejía,
quien rápidamente le devolvió el balón a Rudis y
éste de derecha sentenció el partido.
Con el resultado, el campeón alcanzó a FAS en el segundo
lugar de la tabla. Aunque el subcampeón tiene un partido menos
que el monarca del último torneo.
A ritmo de punta
|
Duelo. Fabio Ulloa en plena marca sobre el atacante
Chepe Martínez. Foto EDH
|
San Miguel gozó viendo bailar al Firpo en el estadio Barraza,
pero ojo, los usulutecos no bailaron el tradicional zuc del carnaval migueleño,
sino la punta hondureña, y el encargado de ponerle el ritmo fue
el catracho Cristian Santamaría.
El Águila de anoche fue un cuadro totalmente diferente y distanto
del de las primeras fechas del Apertura, pues fue más ordenado,
rebosante de ideas cuando se dispuso a atacar y sobretodo, colmado de
serenidad en el medio terreno.
Tal cambio obedeció a la inclusión del debutante en el Apertrura,
Cristian Santamaría, por cuyas piernas pasaron buena parte de las
jugadas ofensivas de la primera mitad y parte de la segunda. El catracho
se entendió bien con el cafetero Camilo Mejía, quien jugó
más suelto y le produjo mejores resultados al estratega Vladan
Vicevic.
Santamaria logró lo que en toda una temporada no pudo hacer el
colombiano Francisco Serrano o el argentino Axel Clazón en las
primeras fechas del torneo, es decir, ordenó al equipo, el cual
lució bien desde la meta hasta el frente de ataque donde Carlos
Verdugo y Álex Campos fueron todo voluntad.
El trabajo del ex seleccionado hondureño fue bien evaluado por
el público en las gradas del “nido”, quienes al minuto
61 le brindaron los aplausos, cuando Vladan Vicevic decidió sustituirlo
por lo que invadieron el ambiente del Barraza con sus palmas para despedir
la buena noche del catracho.

|