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La Nota del Día
“¿Venderán su alma al Diablo chavista?

Chávez se ha dado a la alegre pero perversa tarea de andar regalando lo que no es suyo, sino un patrimonio de Venezuela.

Publicada 9 de septiembre de 2006, El Diario de Hoy

El Diario de Hoy
editorial@ elsalvador.com

Para apuntalar al candidato sandinista, el dictadorzuelo de Venezuela, Hugo Chávez, anda repartiendo dinero, fertilizantes y créditos para comprar gasolina en Nicaragua.

Valiéndose de la red de alcaldías en poder de los sandinistas, Chávez regala urea a pequeños agricultores y está por firmar un convenio de venta de petróleo pagadero a varios años.

Lo triste y trágico es que sin enterarse del todo, los nicaragüenses pueden estar vendiendo su alma al Diablo en caso de que por las dádivas salga electo Daniel Ortega, el mismo que llevó a Nicaragua a la bancarrota en los años de la locura.

El supuesto regalo de gasolina, lo que viene a ser la carnada más gorda en el anzuelo que muchos nicaragüenses van a morder, es una falsedad. La OPEP, la organización de productores de petróleo, prohíbe a sus miembros, so pena de expulsión, regalar petróleo o ninguno de sus derivados. Chávez quedaría expulsado de la banda que en la actualidad desvalija a la mayoría de países del mundo.

Durante los años del sandinismo, México extendió un crédito a Nicaragua para la compra de petróleo, que se acumuló hasta superar la cifra de mil millones de dólares, suma que los nicaragüenses han venido pagando. “Compre petróleo ahora y pague después”.

El después llegó pronto y ha sido uno de los factores en la lenta recuperación del país; lo probable es que la gasolina sirvió para apoyar al corrupto régimen de Ortega en aquellos años.

Chávez se ha dado a la alegre pero perversa tarea de andar regalando lo que no es suyo, sino un patrimonio de Venezuela. En la Edad Media, reyes, nobles y aventureros con alguna frecuencia iban por la calle tirando monedas al populacho, las que se recogían junto a patadas, empujones y puñetazos. Las generosidades de Chávez son malversación, lo que eventualmente puede hacerle pasar el resto de sus días en la cárcel, aunque ya anuncia una presidencia vitalicia como la de su mentor Fidel Castro, ahora víctima de lo que se supone es un cáncer terminal.

Dos corruptos tras Nicaragua

Al sobornar electorados con el dinero venezolano, Chávez es congruente con la práctica de rigor en las dictaduras comunistas: tomar como suyo, o “del partido”, tanto la propiedad pública como la privada, la que se reparte, regala o usa al capricho del carnicero de turno.

En estos momentos, como se expone en los portales digitales de la Venezuela “bolivariana”, el régimen va a caerle encima a los campos de golf para “hacer viviendas para los pobres” (léase los compinches), además de que las personas en cuyas casas, de acuerdo con las inspecciones, tengan cuartos sin uso, estarán en la obligación de acoger familias también escogidas a dedo por los chavistas.

Esas prácticas han transformado a la antes señorial Habana en un gigantesco mesón, e igual pasará con Managua y el resto de ciudades nicaragüenses de llegar al poder Ortega, el de la gran piñata, el de la violada hijastra Zoilamérica. Los sandinistas llegarán a robar ahora lo que no consiguieron robar entonces.

La mano de Ortega se ha reforzado con la alianza que pactó con un gran corrupto, Arnoldo Alemán, la yunta repugnante de la política nicaragüense. En previas contiendas el electorado supo reaccionar a tiempo y salvarse de lo que sería una ruina económica, política, social y sobre todo moral: reelegir al sandinista.

 

 

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