elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

Tanque amarillo

El equipo de Ahuachapán es líder indiscutible. Para ello ha contado con jugadores de tradición que se han renovado en él.


Publicada 9 de septiembre de 2006, El Diario de Hoy

Unidad. El líder del Apertura 2006 es un equipo humilde y muy unido. Foto EDH

Byron Sosa
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com

La apuesta por Once Municipal no era nada favorable desde el arranque del torneo Apertura 2006. Desde su ascenso en la temporada 2004 tuvo que lidiar con el signo del escepticismo.

Nadie daba algo por el equipo y todos vaticinaban que sería un ave de paso. Las previsiones estuvieron a punto de hacerse realidad: un penultimo lugar en el Apertura 2004 cernía nubarrones negros en el horizonte de los canarios.

Pero se vino el Clausura y estuvo a punto de clasificar, la esperanza apareció en el ánimo ahuachapaneco.

En la temporada 2005, el equipo finalizó en la tabla acumulada en el sexto lugar, arriba de San Salvador, Alianza, Chalatenango y el descendido Atlético Balboa.

El mismo equipo que dirigía el actual técnico canario, Nelson Ancheta. Pero con los ahuachapanecos la historia es diferente, al menos a esta altura del torneo.

Renovados. Guevara, Ávalos, Torres y Deras, con el técnico Ancheta. Foto EDH

Ancheta lo reconoce y tiene su propia explicación: “La diferencia entre Balboa y el Once es que con Balboa no se hizo pretemporada, llegué al equipo una semana antes de arrancar el campeonato y sin ningún partido amistoso.

Con el Once se tuvo un mes de pretemporada, tres juegos amistosos internacionales (Petapa, Jalapa y los rojos del Municipal de Guatemala) y dos con el Metapán. Se hizo una muy buena pretemporada, ya teníamos ritmo”.

Ancheta es directo al detallar la clave del liderato de Once Municipal: “Al equipo venimos a trabajar, el trabajo nos ha llevado en estos momentos a estar en los primeros lugares”.

Ancheta agradece la libertad que ha tenido en el “Tanque fronterizo”: “Desde que agarramos al equipo buscamos piezas importantes. También formamos casi dos jugadores por posición, ahí hay exigencia porque habían personas acá que eran “insustituibles” y con ello faltaban hasta en los entrenamientos. Hoy las cosas son diferentes. Muchos que se incorporaron al final han cedido su puesto”, dice.

Renovados

Una de las claves del cuerpo técnico es la fórmula “juventud-veteranía”, pero siempre velando por el mismo objetivo: mantenerse siempre en la primera posición.

“Hemos trabajado también con mucha lealtad, mucha competencia sana dentro del equipo, donde mi idea primordial fue dar once camisas, de ellos dependía mantenerla o cederla a otro”, enfatizó Ancheta.

De ahí que muchos jugadores veteranos dijeran adiós y dieran paso a jóvenes promesas, como Luis Vásquez, José Díaz, Óscar Jiménez y Ronald Pimentel.

Junto a ellos hay otros jugadores que, para muchos, ya estaban acabados.
Un claro ejemplo es el migueleño William Torres Alegría, ex Águila.

Muchos ya ni se acordaban de Torres Alegría, pero se incorporó de último a los canarios y hoy es uno de los que más aporta al equipo.

“Desde que salí de Águila mi mente nunca cambió, siempre pensé en volver a Primera. Estoy agradecido con el profe Ancheta y con Dios, que está conmigo a cada momento; ahora estoy disfrutando lo que está haciendo el equipo”, dice con humildad.

Igual Mario Deras, quien llegó de último y ocupó la plaza que despreció Juan Carlos López Padilla.

Deras fue descartado por el Vista Hermosa, equipo al que, con sus goles, le dio el campeonato del torneo Apertura 2005.

Y llegó con fortuna. La tardía incorporación del ghanés James Owusu ( un mes), le permitió al artillero local posesionarse de un puesto en el equipo. “Agarré un buen nivel físicamente y el profesor me ha dado la confianza, no sólo a mí sino a todos los jugadores. Espero seguir dando cada día el cien por ciento”, dice.

Dicen que el producto interno es el que se debe de valorar más. Nelson Ancheta parece ponerlo en práctica con Héctor Aníbal Ávalos, un ahuachapaneco de hueso colorado.

El “Toro” Ávalos ascendió con el equipo en 2004, pero bajó un poco su rendimiento y ahora -con la confianza del técnico- ha resurgido. Y ya dio rédito, el sábado pasado, ante el Vista Hermosa, anotó el gol del triunfo.

“Me siento contento de que se me están dando las cosas. He estado en la banca, pero las oportunidades uno nunca tiene que desaprovecharlas; vamos a seguir trabajando y luchando para que sigan dándose”, dice Ávalos quien afirma que el que el equipo esté en el primer lugar es porque “todo el grupo trabaja a conciencia”.

Esa unión hace que el equipo también ostente el privilegio de ser el cuadro que menos goles ha recibido hasta ahora: uno, el de la primera fecha ante Águila; es decir, 360 minutos invicto.

Otro “renovado” es el capitán, Mario Elías Guevara, pasó de icono de Alianza a serlo del cuadro ahuachapaneco, suma su segundo año con el equipo y cree que todo el éxito se debe a que “la madurez del grupo ha servido mucho. La idea y sobre todo el carácter del técnico han sido vitales para que el equipo tenga ese fuelle en cada encuentro”

A Torres, Deras, Ávalos y Guevara se une el resto de jugadores que se entrega por completo; pero entre ellos resalta la incorporación del uruguayo Juan Carlos Reyes, ex Metapán y Firpo, que ha regresado de una lesión y está haciendo una excelente dupla con Deras. Ahuachapán se siente orgulloso de su equipo, el mismo del que nadie daba nada.


El cambio de plumas le fue bien a Torres

Resurgió. William Torres Alegría se echó a la bolsa a los hinchas de Ahuachapán. Foto EDH

Dicen que la paciencia es la madre de la ciencia. Parece ser que eso le ha dado resultado a William Torres Alegría, quien desde que dejó al cuadro del Águila nunca dejó de pensar en volver al ruedo mayor.

“Desde que salí de Águila mi mente nunca cambió, siempre pensé en volver a Primera. Estoy agradecido con el profe Ancheta y con Dios, porque Dios está conmigo a cada momento; ahora estoy disfrutando lo que está haciendo el equipo”, dice un sonriente volante que ha sido el cerebro de los canarios.

El jugador de 29 años no hizo prácticamente pretemporada con el equipo, pero sí se mantuvo. Después de su paso por el Independiente, en la Segunda División, el jugador se fue a Estados Unidos, donde estuvo entrenando y luego logró llegar al equipo canario.

“Esto a mí no me marea para nada, estoy contento de lo que estamos haciendo y hay que disfrutarlo porque a veces vivís con etapas difíciles en la vida y tenés que luchar contra todo”, dice al comentar el excelente momento del equipo.

El migueleño sostiene que no le ha costado acoplarse al equipo porque es “un grupo donde no hay figuras, sólo hay personas que quieren ganarse un puesto y eso hace más fácil el adaptarse”.

Volando

Torres Alegría dio un gran paso a nivel personal y también para el equipo, ya que con sus dos goles, en la tercera fecha, derrotó tras 22 partidos invictos en el estadio Jorge Suárez al Isidro Metapán.

“Las cosas están saliendo bien, como el profe quiere, y mientras eso esté pasando para el bien de Once Municipal -y para el bien mío- las cosas van a caminar como se debe”, comenta el jugador que agregó: “Mi mamá lo está disfrutando... por ella me estoy sacrificando”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

elsalvador.com WWW