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| Cobertura. El plan busca atender a una mayor
cantidad de adultos de 15 y más años que necesitan aprender
a leer y escribir. |
Susana Joma/Iris lima
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Un bloque de entre diez mil y quince mil estudiantes de último
año de secundaria o que están en la universidad ayudarán
en la tarea de alfabetizar adultos.
La experiencia, que comienza en 2007 y valdrá como horas sociales,
es parte de las acciones de la iniciativa del Trienio que el Presidente
Elías Antonio Saca presenta hoy, coincidiendo con la celebración
del Día Internacional de la Alfabetización.
El mandatario también juramentará esta mañana a un
Comité Ejecutivo de la Alfabetización, que estará
conformado por ocho ciudadanos, entre los que se encuentran los empresarios
Francisco callejas y Albino Román.
También lo integrarán Mauricio Loucel, quien es el rector
de laUniversidad Tecnológica, el consultor Felipe Rivas y representantes
de Educación, la Secretaría de la Juventud y el Insaforp.
El viceministro de Educación, José Luis Guzmán, explicó
ayer que se generará un decreto especial que permita la colaboración
de los jóvenes bajo la figura de voluntarios y se coordinará
con los directores de institutos y rectores de los centros universitarios.
Los bachilleres serán seleccionados tomando en cuenta su desempeño
académico y situación disciplinaria. Posteriormente recibirán
entrenamiento y la respectiva certificación para que puedan participar
en la instrucción de los adultos en las primeras letras y números.
Según la Encuesta de Hogares de la Dygestic 2004, la tasa de analfabetismo
dentro del rango de 15 a 24 años es de seis por ciento y con los
nuevos planes se pretende bajar a dos.
“El objetivo es poder atender en un plazo de tres años a
246 mil personas que se incorporan al nivel uno de alfabetización
(éste cubre primero y segundo grado) y asegurar que pasen a los
otros niveles”, apuntó el viceministro Guzmán.
Este esfuerzo del Trienio se suma al que la Cartera de Educación
ha realizado en las últimas décadas a través del
Programa de Educación Básica de Adultos (Paeba), que actualmente
atiende cerca de 60 mil salvadoreños, según detalló
el funcionario.
La educación de los niveles dos y tres de alfabetización
–los cuales abarcan el tercero, cuarto, quinto y sexto grado,
respectivamente– estará siempre en manos de los facilitadores
de las organizaciones no gubernamentales y de universidades que, con subsidio
del ministerio, manejan grupos de estudio en comunidades rurales.
Fondos progresivos
La nueva estrategia, que pretende bajar sustancialmente los índices
de analfabetismo entre el sector de la población económicamente
activa, contempla invertir cinco millones de dólares el próximo
año y subir hasta 10.8 millones en el 2009. De igual forma, promoverá
la revisión e impresión de nuevos libros de texto para esta
modalidad.
El viceministro Guzmán insiste en que ahora se enfatiza un nuevo
concepto de alfabetizar en el que se busca que aquellos salvadoreños
en situación de rezago educativo asciendan desde primero hasta
sexto grado, e incluso al bachillerato, en la búsqueda de una mejor
condición de vida.
También se dará a conocer la apertura de un sistema de selección,
registro y certificación de las instituciones que los apoyan en
esta acción y cuyo número se pretende incrementar. De hecho
elFISDL, atendiendo el programa Red Solidaria, ha contratado a tres organizaciones
más que suman 4.155 personas en proceso de aprendizaje.
La iniciativa para los próximos tres años, que pasará
a manos del Consejo Ejecutivo, igual con lleva la creación del
un instituto responsable de velar por la alfabetización y educación
de adultos. También trae un llamado a los empresarios para que
permitan que sus empleados dispongan de tiempo y espacio su instrucción.
Deserción es común en clases de adultos
El Programa de Alfabetización para Adultos (Paeba) en el occidente
del país, impulsado por el Ministerio de Educación (Mined)
y ejecutado por la Universidad Católica de Occidente (Unico), inició
hace cinco meses.
El entusiasmo inicial de los adultos, atraídos por la idea de aprender
a leer y escribir en la tercera etapa de la vida, duró poco para
algunos de ellos.
De acuerdo con uno de los diez promotores de alfabetización, Henry
Alexander Pérez, varios dejaron a un lado los cuadernos y los lápices
debido a factores ajenos a su voluntad. Entre ellos, el trabajo, los cambios
de clima y los problemas visuales.
Muchas veces, esta discapacidad dificulta el aprendizaje y requiere de
un esfuerzo adicional. Más aún si se toma en cuenta que
la mayoría de círculos de alfabetización que hay
en el país inicia sus clases en horas de la noche y en días
laborables.
Por lo general, los locales se encuentran en zonas semiurbanas para dar
tiempo a los adultos que cumplan con su rol en el hogar y en el trabajo.
“A nivel de todos los círculos que maneja la Unico quizá
estamos hablando de un rango de entre 30 y 40 por ciento de deserción
desde que inició el programa hasta la fecha”, explicó
Pérez.
Por otra parte, una de las sugerencias de este promotor de alfabetización
que le hace al Ministerio de Educación es trabajar en base a poblaciones
reales.
En muchos casos, explica el docente, hay metas de cantidades de personas
por alfabetizar sin tomar en cuenta la población real de estos
lugares.
Así, por ejemplo, está Santiago de la Frontera, donde de
100 grupos que iniciaron, sólo quedan alrededor de 60.
“Por ser una zona fronteriza, la gente emigra. Entonces, es bien
difícil cumplir con la meta que nos pide el Ministerio de Educación”,
razonó Pérez.
“Muchas veces, las metas no son proporcionales a lo que en realidad
existe de gente en los municipios”, acotó el promotor .
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