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Analizando
¿Una crisis a la Argentina?
El primero está al borde de una
crisis; el segundo está muy bien y su deuda está clasificada
como grado de inversión. El primero era Argentina en sus años
de crisis y el segundo es El Salvador actualmente.
Publicada 8 de septiembre de 2006, El Diario de
Hoy
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| Manuel
Hinds*
El Diario de Hoy
editorial@ elsalvador.com
La semana pasada escribí sobre uno de los pronósticos
apocalípticos que tanto gustan a ciertos círculos en nuestro
país: que el país se encamina a tener una crisis como la
argentina de 2001.
En ese artículo mostré cómo esta idea no tiene ninguna
base en la realidad en términos del tamaño de la deuda y
de las cuotas que el país debe pagar por ella, anotando que la
deuda salvadoreña es calificada como grado de inversión
por Moody’s y que Fitch Ratings había mejorado la calificación
de la deuda de El Salvador. Fitch aclaró recientemente que sus
declaraciones no fueron reportadas fielmente en algunos medios, y que
lo que ha mejorado a grado de inversión es el llamado “techo
país”.
Este techo país, en el que ahora El Salvador tiene grado de inversión
por parte de Fitch, mide el riesgo de que un país limite o impida
el acceso a los dólares que los deudores privados necesitan para
pagar sus deudas externas.
Esto refuerza el argumento de mi artículo ya que, (1) los techos
país se asignan a partir de la calificación de la deuda
en moneda extranjera del gobierno, y (2) Fitch no daría al país
un techo con grado de inversión si pensara que su gobierno no está
sólido financieramente y mucho menos si pensara que está
a punto de tener una crisis como la argentina.
Precisamente lo que el “techo” evalúa es la probabilidad
de que, como resultado de una crisis, el gobierno pudiera establecer límites
al pago de la deuda externa privada.
En este artículo examino otros aspectos de la crisis argentina.
Primero, como se ve en la gráfica, el crecimiento de las exportaciones
(bienes, servicios e ingresos de factores) de El Salvador se ha mantenido
dinámico por muchos años. Para el fin de 2006 habrá
crecido 32 por ciento con relación a 2000, hace seis años.
Eso es muchísimo más que la tasa promedio de cero por ciento
que experimentaron las exportaciones argentinas, definidas en la misma
forma, en los seis años de 1996 a 2002.
Note que aunque las exportaciones argentinas se han recuperado después
de la crisis, su crecimiento acumulado desde 1996 es todavía mucho
menor que el de las salvadoreñas.
Segundo, la tasa de desempleo de Argentina subió de 12.8 a 19.6
por ciento entre 1997 y 2002, mientras que la nuestra es 7.0 por ciento,
y tercero, en el terreno en el que se definen las crisis financieras,
los depósitos en los bancos salvadoreños están creciendo
al 12 por ciento anual, mientras que Argentina sufrió una corrida
de depósitos en la que éstos cayeron en 20 por ciento en
2001.
Como resumen de éste y el artículo anterior podemos decir
que un país con servicio de la deuda igual al 75.3 por ciento de
sus exportaciones, con una tasa de crecimiento de las exportaciones de
cero por ciento en seis años, desempleo promediando 15.8 por ciento
y depósitos cayendo en un 20 por ciento es diferente de uno con
servicio de la deuda de 8.8 por ciento de sus exportaciones, una tasa
de crecimiento de las exportaciones de 32 por ciento en seis años,
un desempleo de 7.0 por ciento y los depósitos creciendo 12 por
ciento.
El primero está al borde de una crisis; el segundo está
muy bien y su deuda está clasificada como grado de inversión.
El primero era Argentina en sus años de crisis y el segundo es
El Salvador actualmente. Más claro, el agua.
*Ingeniero y columnista de El Diario de Hoy.

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