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| Luto. Familiares trasladan el cadáver
de César Calderón. Foto EDH |
Roberto Díaz Zambrano
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
César Aníbal Calderón, de 22 años, fue asesinado
ayer de dos balazos en la cabeza a las 2:00 de la madrugada en el salón
El Cajete, de su propiedad, en la calle principal del caserío Cara
Sucia, municipio de San Francisco Menéndez.
Según testigos, la víctima departía con unos amigos
cuando de repente salió del local, lo cual fue aprovechado por
los asesinos, entre ellos una mujer, para asestarle dos tiros en la cabeza
con arma de grueso calibre.
María Calderón, madre del occiso, confirmó la versión
citada, y dijo que al parecer rencillas personales son la causa de la
muerte, pues él aún tenía sus pertenencias en el
bolsillo de su pantalón.
“Sospecho que por odio fue que mataron a mi hijo, ya que él
tenía meses de tener este negocio y nunca le había pasado
nada”, acotó.
Las personas que estaban en el salón al oír los disparos
salieron a ver qué sucedía y se encontraron con que Calderón
había muerto.
El reconocimiento del cadáver estuvo a cargo del Instituto de Medicina
legal de Santa Ana; sin embargo, fue imposible saber el calibre
de las armas utilizadas por los sujetos para matar a Calderón.
Operativo
A esas horas de la madrugada, la policía realizó un operativo
por el sector a fin de dar con los asesinos o que los vecinos dieran pistas
de la ruta que éstos habían tomado para huir.
Por su parte, la madre de César pidió a las autoridades
una investigación a fondo a fin de encontrar a los culpables de
la muerte de su hijo, y que paguen por su delito.
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