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Cambio
Modifican el número de las rutas

¿Más orden?. Transporte plantea que el número de las rutas sea correlativo a la zona por donde circulan. Por ejemplo, la 48, 49, 50, 51, 52, 53 y 54 sustituirán a la 29 y sus siete ramales. Por un tiempo, los buses llevarán el guarismo antiguo y el asignado.


Publicada 6 de septiembre de 2006 , El Diario de Hoy

Aviso al público
La Ruta 26 Setran colocó rótulos en las unidades, donde hace del conocimiento de los usuarios que tiene un nuevo número para funcionar aunque presta el mismo servicio.

Notificación
La empresa 26 Caja Única, siempre con servicio entre San Marcos y San Salvador, publica que mantendrá su código, pese a que con el cambio su número será de ruta.

Alejandra Silva
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

Atención usuarios. La ruta B, que comunica la capital y Ciudad Delgado, pronto dejará de llamarse así para denominarse Ruta 2.

Aquellos que se suben a la 2 actual en breve lo harán en la 4. ¿Un lío? Así lo cree media docena de usuarios consultados aunque el Viceministerio de Transporte (VMT) realizará una campaña informativa para dar a conocer los cambios.

Hace un par de meses, la entidad inició este tipo de modificaciones en la denominación de ruta, siempre y cuando ésta estuviese en manos de empresarios que habían suscrito el convenio de concesión, el cual les permite explotar un recorrido.

De acuerdo a Hugo Mayorga, recién nombrado director general de Tránsito Terrestre, la modificación obedece a un reordenamiento del sector y responde a una de las conclusiones que arrojó un estudio realizado el año pasado. En el mismo se establece que se elimina la modalidad del ramal para todas las cooperativas que prestan el servicio de transporte de pasajeros.

“Antes había una ruta con varios ramales, pero cada ramal era una sociedad y si bien tenían un recorrido en común, en un punto de terminado, se desviaban para prestar servicio en otra zona”, explica Mayorga.

Atilio Morán, quien ejecutó el examen para hacer la permuta de números y dirigente de un grupo que asesora al ministro de Obras Públicas, añade que, en el trabajo descubrieron unidades que tenían un cartón que identificaba la ruta, pero tan pronto había demanda en otro ramal daban vuelta al rótulo para prestar el servicio en otro corredor que les garantizaba más pasajeros. De paso dejaban descubierta su zona de labor.

Los propietarios de unidades que firmaron el convenio de concesión en 2002, denominado Nuevo Sistema de Transporte e impulsado por el ex viceministro de Transporte, Ricardo Yúdice, tienen asignado un código aunque aún no se ejecuta.

A esa modalidad también se suman las 146 rutas que suscribieron el contrato posteriormente. Ese número equivale a 1,401 líneas (un permiso para una unidad) que son concesionarias.

Cada ruta de transporte tiene su código de varios caracteres donde se abrevia el tipo de unidad (AB ó MB, según sea bus o microbús); el número de la ruta (tres números) y las iniciales del departamento donde circula (por ejemplo, SS para San Salvador). Al usuario, obviamente, le interesa la ruta.

A Rodrigo Contreras Teos, de la Coordinadora Nacional de Transporte (CNT), esa modificación no le convence. “Nos vamos a reunir con el viceministro (Mauricio Chavarría) para tratar el tema porque cambiando números no se va a volver decente el sistema. Deben eliminar la corrupción”, dijo el empresario.

Como ejemplo, en la base de datos del VMT consta que los códigos asignados para la Ruta A, con recorrido entre la Colonia 10 de Octubre, en San Marcos, y la 15 Calle Poniente, en la capital, ahora será la ruta 1.

El sistema sigue un orden correlativo. A la Ruta 8, que hasta hace poco prestaba servicio desde la Colonia Dolores, Terminal de Oriente, La Chacra, hoy se le ha asignado la denominación AB019SS. Los buses deben mantener el rótulo de Ruta 8 y en un lugar visible también el de la 19, el cual, por el momento, pertenece a los buses que recorren San José Cortez y Cantón Plan del Pino, en Ciudad Delgado.

Para el VMT, estos cambios permitirán que las rutas con los números seguidos viajen por la misma zona. Por ejemplo, las nuevas rutas 68, 69, 70, 71 y 72 comunicarán las distintas colonias de Merliot y San Salvador. Sustituirán a la actual 42 y sus ramales A, B y C.

El director de Transporte Terrestre pide paciencia y asegura que el cambio llevará su tiempo. “Esa codificación no puede hacerse efectiva hasta la nueva instrucción del VMT. Cuando estemos preparados, vamos a hacer una campaña”.

En el pasado, los números de ruta se asignaban según se creaban las rutas, sin orden alguno. A la vez, éstas surgían de acuerdo al crecimiento de las ciudades.

Ley faculta este tipo de cambio

La legislación indica que puede hacerse modificaciones, sustentadas por estudios.

Art. 1 literal A y D
Ley de Transporte Terrestre Tránsito y Seguridad Vial: La presente ley tiene por objeto establecer el marco legal en el régimen administrativo de transporte tránsito y seguridad vial. Todo lo referente a transporte.

Art. 11
Reglamento General de Transporte: La Dirección tendrá las siguientes atribuciones: Proponer al Viceministro de Transporte las políticas de transporte terrestre a implementar para lograr un eficiente servicio.

“La ruta es una marca”

Para Rodrigo Contreras Teos, representante de la Coordinadora Nacional del Transporte (CNT) y de la Cámara Tecleña del Transporte (CTT), esta reasignación de denominaciones en las rutas no resolverá el tema del desorden en el transporte público.

De hecho, Teos ha sido designado por sus compañeros para tratar el tema en la audiencia que tendrán con el viceministro de Transporte Mauricio Chavarría.

“Con cambiar un número no se va a ordenar el sector. Primero hay que acabar con la corrupción. Además esto trae otros problemas porque la gente reconoce una ruta como quien se aprende marca”, argumentó el representante de la coordinadora.

Para Catalino Miranda, el principal representante del sector de los microbuses y dirigente de Fecotrans, el problema no es tal. Los usuarios reconocen el nombre de la cooperativa y se memorizarán la ruta tan pronto coloque el rótulo en los parabrisas.

“Legalmente la ruta es reconocida como Acostes ruta 42 aunque en el código nos ha tocado ser el número 68, 70, 71 y 71, de acuerdo a los ramales que teníamos”, ejemplificó el empresario.

Miranda colocará los nuevos números en noviembre cuando expiren los permisos de línea y le extiendan en Transporte el nuevo documento con la ruta asignada.

Teos, en tanto, reconoce que algunos socios de la Cámara Tecleña han firmado el convenio, si bien no supo precisar el número concedido a los concesionarios.

“Ya andan con el código, pero no tengo el dato exacto de cuántos lo han colocado”, indicó el representante de la CNT.


“A medida que surgían otras, daban el número”

En 1976, cuando la actual ruta 42 era “pirata”, sólo era reconocida por sus usuarios como “las unidades que viajaban hasta Ciudad Merliot”.

Un año después recibió un permiso de la Dirección General de Tránsito (DGT), una dependencia de la Policía Nacional que regulaba el incipiente transporte de pasajeros.

Catalino Miranda, presidente de Fecoatrans y de la ruta 42 microbuses, todavía no sabe porqué le asignaron ese número.

“Nos dieron el número para circular y para que nos identificáramos. Fuimos los primeros microbuses con un número asignado. Después, a medida que nacieron otras rutas, le daban un número; hoy casi todas tienen el alfabeto”, dijo el empresario, en todo de broma.

Una vez se creó el Viceministerio de Transporte, la ruta heredó el número asignado por la DGT.

Joaquín Herrera, presidente de la Asociación del Transporte de Pasajeros (ATP), aseguró que cuando entró al mundo del transporte colectivo, hace unos 15 años, los números ya estaban asignados,

“Creo que era para identificarlos por código y tener más control del servicio que prestaban. Hoy hay un nuevo sistema que van a implementar”, dijo Herrera, en alusión a la disposición de Transporte.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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