Roberto
Díaz Zambrano
El Diario de Hoy
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Varios sujetos abrieron la puerta de la bodega en el cementerio general
y hurtaron herramientas, lazos y otros aperos.
Entre lo sustraído hay palas, piochas y azadones, los cuales sirven
para cavar y realizar los enterramientos de personas; todo eso estaba
en esa bodega.
La fechoría fue cometida en horas nocturnas, aprovechando que el
cementerio permanece sin ninguna vigilancia.
Los hampones entraron “como Juan por su casa” y cargaron con
lo que pudieron, dijo un trabajador.
El cementerio es vigilado sólo en el día, pues los empleados
se van para sus casas a las 5:00 p.m.
No es primera vez
De acuerdo con las fuentes, la falta de vigilancia en el lugar vuelve
fácil el trabajo de los cacos.
“No es la primera vez, antes habían robado cruces, maceteras,
imágenes de algunos nichos y capillas de personas”, aseguró
un empleado que omitió su nombre.
De acuerdo con la fuente, es tanto el abandono en que está el camposanto
que muchos niños se exponen a sufrir accidentes en el sitio o dañan
las estructuras.
“Aquí juegan los niños sin que los padres les digan
nada, es más a veces aparecen cruces quebradas”, aseguró.
El quejoso, como muchos vecinos y dolientes piensa que es necesario que
las autoridades incrementen la vigilancia nocturna en el sitio.
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