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Imprudencia. Las llantas traseras se desprendieron
del chasis a raíz del fuerte impacto. Foto
EDH
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Julio Mejía
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Aparatoso. Por conducir ebrio, el chofer de un auto provocó una
desgracia ayer a las 5:20 de la madrugada, en el kilómetro 40 de
la carretera Panamericana, en San Rafael Cedros.
A esa hora circulaba el autobús, placas AB 77502 de la ruta 301,
que hacía su recorrido de San Salvador a San Miguel. Era el primer
viaje hacia la Perla Oriental.
De pronto apareció, en sentido contrario, el auto placas P 35037,
manejado por Carlos René Gómez. El conductor del bus trató
de esquivarlo y efectuó una falsa maniobra, aunque no evitó
la colisión.
Tras el impacto el bus volcó y resultaron 27 personas heridas,
la mayoría con edades entre 20 y 50 años de edad, según
la División de Tránsito de la Policía Nacional Civil
de Cojutepeque.
“El conductor del auto se dirigía muy rápido de oriente
a poniente. Del golpe sacó del carril a bus”, detalló
un policía que indicó que el causante tenía la apariencia
de estar ebrio.
Angustia
Del impacto algunos pasajeros salieron volando por las ventanillas y las
llantas traseras del colectivo se desprendieron del chasis.
Algunas de las víctimas, presentaban heridas en la cabeza y fueron
trasladas al Hospital Rosales.
Mientras que el resto sufrió golpes en las manos, piernas y otras
partes del cuerpo.
A estos los llevaron al Hospital Nacional Rosendo Alvarenga de la cabecera.
La mayoría de las víctimas que viajaban en el bus eran comerciantes
que iban hacia el Oriente.
Carlos René Gómez y sus dos acompañantes fueron detenidos
por las autoridades policiales. Deben responder por las lesiones culposas
y daños materiales ocasionados.
Choferes abusan en carreteras
Hay preocupación entre los agentes de Tránsito de Cojutepeque
debido a los abusos ante el volante, en el tramo entre San Rafael Cedros,
donde ocurrió el percance de ayer, y San Pedro Perulapán,
cerca de San Martín, San Salvador.
El subcomisionado Orlando Parada, jefe departamental de la PNC, informó
que mensualmente ocurren no menos de cinco choques en este tramo de la
vía Panamericana.
“En el caso de los buses las lesiones culposas crecen (como pasó
con la ruta 301). Las unidades van repletas de gente”, enfatizó.
A esto se suma un considerado número de personas arrolladas por
vehículos que van veloces, pese a los retenes, agregó.
De enero a la fecha han colocado 60 esquelas, 30 de ellas por faltas graves.
La calle no está señalizada en su totalidad, lo que aumenta
los accidentes.
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