|
Inspección. Técnicos buscan evidencias
en el sitio en que jugaban los dos infantes que resultaron con
lesiones considerables. Foto EDH
|
Henry Santos
El Diario
de Hoy
elpais@elsalvador.com
A sus cuatro años, Henry Orlando Nolasco, conoce el sufrimiento
causado por la imprudencia de adultos. Perdió una mano y sufrió
múltiples heridas al manipular una granada.
El domingo, Henry Orlando, y su hermano Juan Carlos, de tres años,
jugaban en el patio de su humilde vivienda del cantón Santa Bárbara.
Encontraron una granada artesanal de alto poder, la que manipularon y
estalló. Los dos niños fueron llevados al hospital San Pedro
y de ahí remitieron al primero al hospital Benjamín Bloom,
en la capital, donde le trataron el muñón y está
en la Unidad de Cuidados Intensivos. El otro niño sigue en el hospital
San Pedro. Sus lesiones son leves y posiblemente le den el alta hoy.
Responsables
La policía de Usulután espera las órdenes de la fiscalía
para capturar a los sospechosos de fabricar y enterrar la granada.
El subinspector Roberto Lazo, jefe del puesto de Jiquilisco, manifestó
que la corporación tiene avanzadas las investigaciones y “sólo
espera direccionamiento de la Fiscalía para proceder contra los
sospechosos a quienes acusarán por lesiones culposas”.
Lorenzo Edilberto Díaz, de la Fiscalía de Usulután,
manifestó ayer que recibieron el informe policial y pronto decidirán.
 |