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Quinta mesa redonda de Fusades
Cultura política y capital social

Los partidos tienen secuestrada a la política nacional. Somos un pueblo mal educado. Hemos degenerado en bipartidismo. Defectuosa institucionalidad. Peligramos retroceder. Estamos en transición

Publicada 5 de septiembre de 2006, El Diario de Hoy

Roberto López Geissmann*
El Diario de Hoy

editorial@ elsalvador.com

Aunque el tema fusádico se llamó como este título yo hablaré del “capital social de la cultura política”, reseñando más breve que nunca el evento, haciendo una lectura del mensaje global, con mi crítica y una sugerencia sin fe sobre posibilidades de remontar el camino.

Breve reseña: Imagínense reseñar más que como una mera información de “eso afirmaron”, aportaciones como las siguientes: Estamos en polarización. Hay desconfianza. Tenemos problemas serios con la seguridad. No estamos dando los mejores mensajes para la inversión extranjera. La educación es la solución. Los partidos tienen secuestrada a la política nacional. Somos un pueblo mal educado. Hemos degenerado en bipartidismo. Defectuosa institucionalidad. Peligramos retroceder. Estamos en transición.

La globalización. Hay que profundizar en los Acuerdos de Paz. Ne-cesitamos más concertación. Cultura de paz. Pues como dije, imagínense, porque no voy a comentar tales novedades, cuyo brillo me ciega por su enjundia. He de aclarar que no escuché a los primeros dos expositores y que existieron algunos que sí aportaron y ahondaron (lo posible dado el tiempo) más allá del cliché. Pero como esta no es una crónica periodística, sino una columna de opinión, quiero plasmar en este caso una visión general porque a ella precisamente he de analizar.

Once upon a time... (hace tiempo... dicen los cuentos)... cuando el peligro era evidente porque hacían estallar un coche bomba un día y al siguiente “una bomba en un coche”... no se hubiera concebido que un intelectual de izquierda ocupara conspicuos cargos en el gobierno, la empresa privada y los medios de comunicación (por lo menos en los de tendencia derechista); lo contrario tampoco se podía concebir y ello es normal y tiene su lógica.

Lo que es contra natura es que tales individuos, sólo por cambiar las palabras, manteniendo el sentido, envuelto en nuevas acepciones... sean nombrados hasta asesores culturales de distintas instituciones públicas o privadas..., que feroces feministas, por regalar flores, pelar los dientes y hacer el “mingo-mingo” estén haciendo “su agosto” y llevando hasta en carroza a los más conspicuos representantes en un lenguaje con un sentido, cuyos significados profundos --explícitamente a-ceptados por los organismos que manejan-- sean una ofensa a la dignidad humana y una tergiversación de valores inaudita (Ej.: tesis de género)... ni mucho menos que no se levante una sola voz, mesurada y crítica por qué no, para tocar “con el pétalo de una rosa” a los mandamientos de Dios, ups. Perdón, quise decir

Los “benditos” Acuerdos de Paz, que parecieran ser ahora por consenso (al menos silencioso) una especie de biblia mitológica e indiscutible que contiene el origen de la vida, el nuevo ADN de la colectividad “guanaca” --o sólo naca, para abreviar-- y que son reverenciados desmedidamente, junto al signo intelectual más rotundo del triunfo de la izquierda como es la cultura de paz.

Si mi lectura es negativa, no quiere decir que la situación sea irreversible aunque como todo lo bueno sea muy difícil. ¿Cómo? Sencillo pero improbable:

1. Que el Gobierno mismo despierte a esta situación y aunque sea poco a poco, vaya poniendo debida cuenta y reparo de todo lo realizado, divulgando oportunamente su peligrosidad.

2. Que surgiere un grupo, instituto, oenegé o lo que sea, sistemáticamente buscando cambiar.

No sólo usted, yo también me río porque sabemos que no se puede...
Desarmar todo sentido de lucha moral. Promover la molicie, la masificación y el hedonismo. Hacer a un lado a los valientes físicos e intelectuales que lucharon por lo que en un tiempo fue causa común y ascender a los que estaban del otro lado. Relegar el espíritu, degenerar la religión e instaurar una loca carrera de deseos y ambiciones ¿Es esto lo mejor que puede hacerse? Pareciera que es cuestión de tiempo para que el Estado esté en manos de... ¿no sabe Ud. quiénes?

*Lic. en Ciencias Políticas.

 

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