Yamileth
Cáceres
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
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| Foto EDH |
En El Salvador, tres de cada diez embarazos son en adolescentes. En el
primer semestre de 2006, 9,071 jóvenes dieron a luz; niñas
y adolescentes se convirtieron en madres en cuestión de horas.
La tendencia, el 29,8 por ciento de los partos atendidos, lejos de disminuir,
aumentó en los últimos años.
En 2001, por ejemplo, representaba el 28,04 de los alumbramientos. Los
abortos espontáneos registrados en el sistema sanitario también
se ensañan con las jóvenes; en uno de cada cuatro está
detrás una menor de 19 años, un porcentaje que se mantiene
invariable en los últimos años.
Dina Bonilla, de la gerencia de atención al adolescente del Ministerio
de Salud, añade otros riesgos de la maternidad temprana. “De
las 48 muertes maternas registradas en 2005, 12 correspondían a
adolescentes entre 15 y 19 años”.
Para algunos especialistas, el embarazo es la cara más visible
de la falta de programas integrales de educación sexual e información
entre los jóvenes. La menos visible son las infecciones y la deserción
escolar. Por ejemplo, la encuesta de Salud Familiar (Fesal) 2002-2003
indica que el 51,3 por ciento de las menores de 15 años que quedó
embarazada no volvió a las clases. Un porcentaje similar tomó
la misma decisión en el grupo de 15 a 19 años.
Detrás de esta realidad, para Mario Morales, de la Oficina de Salud
Reproductiva del Fondo de Población de las Naciones Unidas (Unfpa),
está, entre otros factores, la falta de información. “Hay
situaciones precarias, poco conocimiento en cuanto a temas de sexualidad
y reproducción, además del progresivo incremento de enfermedades
de transmisión sexual como el Sida”.
En la misma encuesta, una de cada cinco jóvenes era menor de 15
años cuando tuvo su primera relación sexual. Entre esa edad
y los 19, el 66 por ciento de las 2,141 entrevistadas siguió ese
mismo camino.
En ese contexto, de las 72 encuestadas, madres cuando tenían menor
de 15 años, 25 respondieron que “la pareja le dijo que no
quedaría embarazada”. Otras 16 pensaban que no porque “era
la primera vez”. Una cantidad similar razonó que “creía
no tener la edad” para quedar preñada.
Tratar de cambiar esas respuestas por un “sí, puedo quedar
embarazada” es sólo un de los retos que se plantea el Ministerio
de Educación a través de tres módulos Educación
para la Vida, La Sexualidad, y Salud Sexual y Reproductiva, además
de una guía orientativa para el sector docente.
“La idea es llegar a todos los alumnos de tercer ciclo y bachillerato,
hablamos de 450 a 600 mil alumnos”, subraya Darlyn Meza, ministra
de Educación, quien espera que ese material llegue a las aulas
el próximo año. En principio, la educación sexual
se impartiría como parte de las materias Salud y Medio Ambiente,
y Sicología de la Adolescencia.
Estas guías, según el viceministro de Educación,
José Luis Guzmán, se validaron con cinco mil alumnos de
centros educativos de seis departamentos por tres años.
“Hemos estamos viendo qué impacto tiene este trabajo, qué
opinan los docentes”, explicó Guzmán, al referirse
a esa experiencia y la pronta incorporación de las guías
en el Plan 2021.
La Unicef, además de apoyar con otros materiales, financiará
la diagramación e impresión de los textos. “Del presupuesto
de 700 mil dólares para el país, se estima que unos 200
mil van para ese tema”, afirma Morales.
Hace un mes, con motivo del Día Mundial de la Población,
una serie de murales expuestos instaban a concientizar a los jóvenes
para que retrasen sus relaciones, uno de los objetivos de la entidad que
trabaja en 112 países, como una forma de evitar un embarazo o una
infección.
Mirian de Figueroa, representante de Unicef en El Salvador, reflexiona
sobre el tema y el material educativo. “Hay que enseñarles
a los niños para que no sean abusados, que aprendan que su cuerpo
es su cuerpo y que nadie tiene derecho a tocarlos, enseñarles a
usar su cuerpo, que conozcan el proceso biológico”, adelantó
de Figueroa acerca de los contenidos de los manuales y con énfasis
“en la necesidad de rescatar el tema de valores de los principios
fundamentales de la vida”.
Abordar este tema delante de un grupo de adolescentes no es fácil,
como explica Carlos Faustino, profesor de tercer ciclo de Sociales de
la escuela Joaquín Rodezno, porque tienen un concepto “distorsionado,
morboso”. “En clase participamos para que el alumno exprese
lo que siente para orientarlo”, afirma el profesor, quien a veces
resiente la participación de los padres en esta labor.
El trabajo actual, en un país casi “virgen” en materia
de educación sexual, con esfuerzos distantes y focalizados por
parte de Salud, el Mined, ong e iglesias como la Católica está
lejos de un programa nacional y un consenso en esta materia. Por algo,
de Figueroa considera que, como país, “no hemos logrado entender
que la sexualidad nace con el ser humano, por lo tanto, no puede ser vista
como algo que va a invitar a hacer cosas distintas de lo que la misma
naturaleza hace”.
A sabiendas de que Educación camina sobre un terreno movedizo,
Darlyn Meza quiere evitar los errores del paso como el Manual de Adolescentes
para Adolescentes, pese a que tiene muy claro que las guías son
su responsabilidad.
Colaboración con Iglesia
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| Poco informados. Tres alumnos del C. E. Joaquín
Rodezno bromean en un receso. Consideran que el tema sexual no se
aborda en clase. Foto EDH |
No obstante, la funcionaria destaca la contribución de la iglesia
en este ámbito. “Les mandamos los tres módulos, más
la guía (de docentes), a las autoridades de la Conferencia Episcopal
y nos respondieron con las observaciones, las cuales fueron incluidas”,
aseveró la funcionaria.
La ministra recuerda que el contenido del manual pasado no levantó
tantas críticas como “lo grotesco de las imágenes”,
razón por la cual, esta vez, una vez los materiales estén
diagramados se compartirán con las autoridades eclesiales.
Ese esfuerzo parece no contentar al arzobispo de San Salvador, Fernando
Sáenz Lacalle. Echa un vistazo atrás y califica de “desastroso”
el material publicado hace tres años. El presente, sin embargo,
es mejor, pero no para tirar cohetes. “El de ahora es más
moderado; sin embargo, tiene unos enfoques poco oportunos, no es muy claro,
creo que no es el más conveniente”, razona el líder
católico, quien se reunirá la próxima semana con
la Ministra para abordar este tema.
A Sáenz Lacalle no le parece bien que se hable “constantemente
de los anticoncepivos y relaciones sexuales” y habla de “una
formación más amplia con valores morales”.
El líder católico ofreció el modelo que se sigue
en la Universidad Católica de Occidente, donde se han capacitado
a miles de maestros en “valores morales y cívicos”
en los últimos años. “Es una educación más
amplia que el puro tema sexual”.
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| Manuales de Salud. Foto
EDH |
Unos valores que, según Miriam de Figueroa, de UNICEF, la institución
que “acompaña” en la elaboración final de los
manuales, están presentes en las guías. También opinan
así las autoridades de Educación aunque la Iglesia Católica
sigue con su “eterno” recelo a estos documentos.
Si las formas y los contenidos parecen confusos, la realidad que viven
los adolescentes en el país es muy clara. A la luz de la encuesta
Fesal 2002-2003, de cada dos jóvenes entre 15 y 19 años
que queda embarazada, una de ellas deja de estudiar y apenas una de cada
diez vuelve después a las aulas.
Educación, Iglesia y organismos coinciden en el inicio precoz de
las relaciones y la necesidad de atrasar ese momento. ¿Es suficiente?
Parece ser que no, al menos cuando a una de cada tres jóvenes le
sorprendió quedarse embarazada, según la Fesal, simple y
sencillamente porque su pareja le había dicho que no podía
quedar en ese estado.
Embarazo infeliz
El mural ilustra las preguntas sin respuesta que encuentra una joven
que se embaraza. El sexo y la reproducción sexual es un tema considerado
tabú en el hogar para las adolescentes. Detrás de una joven
que da a luz hay una madre que tuvo un embarazo precoz. Es un ciclo. Este
temor conlleva un atraso a la hora de ponerse en control.
El apoyo familiar
La pintura ilustra el papel que deben jugar los padres en la orientación
de los hijos Educación y Unicef hablan de que la familia es un
actor vital en las guías seleccionadas.
Sáenz Lacalle ve la familia como el principal bastión en
el tema de educación sexual. La escuela es, sin embargo, la institución
donde los jóvenes reciben alguna información.
Deserción escolar
La última encuesta de salud muestra la falta de información
de los jóvenes
70%
adolescentes. que ya no siguió estaba entre 1o. y 6o. grado.
46%
de ellas. no siguió al no tener con quién dejar al niño.
11%
de los casos. la joven tuvo que cambiar el aula por un trabajo.
2,9%
estudiantes. de una encuesta de 246 jóvenes no fue admitida.
36%
de personas. de 15 a 24 siguió en clases, pese al embarazo.

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