| Rodolfo
Chang Peña*
El Diario de Hoy
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En
el pasado, hace unos treinta o cuarenta años, la tendencia de las
unidades médicas periféricas era la medicina curativa ambulatoria
y servir de pivote para referir enfermos. Aun cuando todavía quedan
algunos resabios de esa forma de trabajar, los nuevos consultorios tienden
a ser más integrales y completos.
Ahora, tan importante es la reparación del daño como la
prevención y la rehabilitación. Y cada uno de esos filones
comprende toda una gama de servicios, que han sido planeados conforme
las características epidemiológicas de la comunidad.
La medicina curativa se desarrolla en dos vertientes: La consulta programada,
selectiva o electiva, en la que el interesado solicita su cita a su conveniencia,
y la llamada atención de las urgencias que funciona las 24 horas
del día.
Todos los nuevos consultorios estarán dotados de facilidades para
atender urgencias de adultos y niños, realizar cirugía menor
de urgencia, atender traumas y fracturas no complicadas, rehidratar niños
y adultos, aplicar terapia respiratoria según se requiera, atender
partos emergentes e internar pacientes para la observación. Y contarán
para ello de una amplia base de servicios de apoyo (laboratorio clínico,
radiodiagnóstico y ultrasonografía), además de la
sustentación epidemiológica e informática.
La concepción de la medicina preventiva, que se practicará
en los superconsultorios, policlínicos, policonsultorios o simplemente
unidades médicas (Soyapango, Ilopan-go, Quezaltepeque, etc.), que
funcionarán a más tardar a partir del próximo año,
será de avanzada y naturalmente se sale de lo tradicional, ahora
los programas son más diversos y profundizan su actuar en áreas
prioritarias. Se habla por ejemplo de atención integral de la mujer.
El control del niño sano se enriqueció y se convirtió
en control del crecimiento y desarrollo, atención de la morbilidad,
inmunizaciones, odontología preventiva y odontopediatría.
Dispon-drán también de clínicas de nutrición,
salud mental, del adulto mayor, medicina del trabajo (prevención
de enfermedades ocupaciones y accidentes de trabajo), etc. Así
como avanzan estos programas institucionales, no extrañaré
que en dos años o tal vez antes, se disponga también de
clínicas de próstata, lumbago, violencia intrafamiliar,
alcohólicos anónimos, seguridad vial, autocuidado, educación
sexual, escuela para padres, madres solteras y atención del adolescente.
Los procedimientos de medicina física y rehabilitación comprendidos
dentro de la electroterapia, hidroterapia, mecanoterapia, etc., se desarrollarán
en cualquier centro, sea Chalchuapa, Soyapango, Quezaltepeque, Ilopango
o Santa Anita, en la ciudad capital, evitándose la pérdida
de tiempo y los traslados innecesarios.
Bien por el enorme desarrollo de la odontología, por un lado incrementando
las horas odontólogo general y horas higienista y por el otro las
horas odontólogo especializado, aunque desde mi óptica y
dadas las condiciones de educación sanitaria limitada de la población
asegurada en general, sigo pensando que la institución debería
de invertir el triple de lo que ahora invierte, en odontología
preventiva y odontopediatría.
En mi opinión, más importante que las nuevas instalaciones
y los nuevos equipos es la nueva mentalidad, ese cambio de una actitud
curativa hacia una actitud de prevenir, proteger y mantener la salud que
a la postre provoca menos sufrimientos, más bienestar, más
salud y más eficiencia en el uso de los recursos.
Finalmente, no creo que el avance en la medicina ambulatoria del ISSS
sea completa, mientras no se intente implantar un ordenamiento en la consulta
externa a efecto de que se respete la adscripción a consultorio.
Ya que todavía existen no pocos asegurados que pasan consulta varias
veces en el mismo día o en un período de tiempo muy corto
con el propósito de conseguir medicinas u obtener una referencia
para reengancharse y continuar recibiendo servicios a su conveniencia,
por ejemplo en medicina física y rehabilitación.
Lo más cercano a una solución definitiva es la implementación
del expediente clínica digital único con información
actualizada sobre la vigencia de derecho a recibir prestaciones, en una
forma similar a como lo hacen los bancos y sus agencias en todo el país.
De establecerse la medida, la recepción de cualquier centro de
atención podría constatar en pocos segundos el lugar de
adscripción y las veces que alguien ha consultado en los últimos
treinta días.
*Dr. en Medicina y columnista de El Diario
de Hoy.

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